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Paolo Cella

Paolo Cella

Periodista Deportivo

Miércoles, 14 Abril 2021 23:54

No le sobra nada

Racing le ganó por penales a San Martín de San Juan y avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina. Tras ponerse en ventaja por dos a cero el partido se encaminaba al pasaje tranquilo y el correr de los minutos, pero este equipo no es confiable y por eso en apenas cinco minutos todas las pesadillas de esta competencia se hicieron presentes. En el día del arquero Gabriel Arias se vistió de bombero para salvar a Pizzi y sus compañeros del papelón. Otro juego sin rendimientos que animen a imaginar una evolución colectiva.

 


 

 

Esta competencia le ha dado a Racing una serie de cachetazos de esos que lo dejaron herido. Eliminaciones vergonzosas ante rivales de dos o tres categorías menores. Tristán Suarez, Sarmiento de Resistencia o Boca Unidos de Corrientes. San Martín de San Juan advirtió que Racing no es un equipo consolidado y que más allá de la chapa de conjunto grande, presenta debilidades que de ser explotadas equiparan fuerzas. El verdinegro de Paulo Ferrari no se condicionó por la diferencia de categoría y salvo ese lapso entre el gol de Enzo Copetti y el descuento de Matías Giménez siempre estuvo en partido.
 
Juan Antonio Pizzi rotó, pero insistió en el parado táctico. Ratificó a Eugenio Mena como volante por izquierda, le dio minutos a Iván Pillud y Mauricio Martínez en defensa y ubicó a Matías Rojas como interno al lado de Kevin Gutiérrez. Fabricio Domínguez fue el volante por derecha y Lorenzo Melgarejo jugó detrás del nueve. Cuando la Academia no tenía la pelota el equipo se armaba desde el 1-4-1-4-1. Cambios que no aportaron saltos cualitativos y tampoco le presentaron actuaciones al entrenador que le despierten inquietudes respecto a la competencia interna.
 
De discreto a malo fue el primer tiempo de Racing que soló alteró la paz del arquero Cozzani con ese cabezazo de Melgarejo al palo. De inmediato respondió el rival con un remate de Lucas Campana que Arias despejó con solvencia, previo pique de la pelota. Mientras el equipo de Pizzi era lento en el inicio de sus intervalos de posesión, San Martín se agrupaba para no darle canales de pase. A un equipo que no goza de ingenio para crear situaciones y aún no replica movimientos que perfilen los ataques más favorables, el bloque de dos líneas de cuatro lo perturba y ralentiza sus ataques.
 
Así la única alternativa para llegar al gol fue la pelota parada. Tras una falta sobre la derecha a Pillud, Rojas envío la pelota al área y Martínez la empujó al gol. Sin resoluciones colectivas para lastimar a los sanjuaninos, Racing acudió a la pelota detenida para abrir el marcador. De ahí al final de ese primer tiempo el juego siguió espeso, con un campo irregular, cada pase precisaba de dos tiempos para controlar. Sobre el cierre San Martín apretó, pero solo los centros de Pablo Ruiz generaban algo de preocupación.
 
Para el segundo tiempo el partido mantuvo el ritmo de los primeros 45 minutos. Racing con la intención de fortalecer su progresión en el campo y los de Ferrari debatiendo esa posesión, sin temor a jugar con los centrales adelantados ni laterales subidos. El gol de Copetti, tras una serie prologada de toques, inaudita situación de este ciclo, pareció sentenciar el partido. Pizzi empezó a hacer cambios para dosificar esfuerzos ante la inminente serie de partidos consecutivos y Racing comenzó a ser displicente en sus traslados y pases. Un equipo que todavía no ofrece garantías de sustentabilidad se mostraba suficiente sin sobrarle nada.
 
Ferrari movió el banco para despabilar a su tropa y en tres minutos pasó de la eliminación sentenciada a creer en el milagro. Primero Giménez y luego Rescaldani, ante otro yerro de Martínez, le pusieron un manto de realidad a un equipo que no tiene aún estatura para cuidar nada ni aflojar un ápice de su conducta. Los penales que atajó Gabriel Arias evitaron un papelón más en la Copa Argentina. En el día del arquero, más de uno deberá darle crédito a Arias. 
 
Pizzi tiene mucha tarea por delante. El equipo no muestra evoluciones colectivas y la rotación no despertó entusiasmo en nombres que venían viendo todo desde afuera. Arrancan las semanas más complejas de competencia y Racing precisa a todos. Urge la aparición de una idea y rendimientos que empujen hacia arriba, que contagien. Así no hay mucho margen de error.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
 
Domingo, 11 Abril 2021 00:44

Saldando deudas del pasado

Triunfo de Racing por 1 a 0 en el clásico de Avellaneda. Tercer éxito consecutivo ante el rival de siempre para acomodarse en una zona donde todos los equipos están apretados en puntos excepto Colón, el líder. Sin jugar bien, pero al menos posicionándose con más actitud que fútbol, el equipo de Juan Antonio Pizzi sacó adelante un partido complejo por la lluvia y los antecedentes cercanos. Si después de un triunfo así no aparecen las soluciones a las carencias de juego, será difícil resolver un andar que tiene como defecto esa cuestión tan necesaria para ser competitivo.

 


 

Contrario a todo lo especulado en la previa Racing paró un equipo raro en nombres y posiciones, teniendo en cuenta las características de cada uno de sus futbolistas. Con Gabriel Arias en el arco, Pizzi eligió a Juan Cáceres, Nery Domínguez, Joaquín Novillo y Lucas Orban como defensores. La novedad fue Eugenio Mena como volante por izquierda, para presentar cuatro volantes. Tomás Chancalay a la derecha y por el centro Kevin Gutiérrez y Leonel Miranda. Maximiliano Lovera y Enzo Copetti fueron los atacantes. Racing no puso un esquema espejo para enfrentar a su rival, sino que fue más clásico, aún con las posiciones forzadas de algunos jugadores.
 
El primer tiempo fue malo en serio. Dos equipos con temores por sus antecedentes cercanos, ajustados a un plan rígido y sin lugar para las sorpresas. Racing jugó pensando en anular la principal virtud del equipo de Julio César Falcioni: la explosión de Sebastián Palacios y Jonathan Menéndez. Por eso Mena para jugar el duelo ante Bustos y que Orban custodiara al extremo ex Talleres. Del otro lado Cáceres pendiente del "Tucu". Cada jugador tuvo su rol defensivo y es así que las piernas, puestas a correr para atrás, le quitan frescura al jugador para pensar a la hora de atacar.
 
A Racing le quedó lejos el arco de Milton Álvarez, Enzo Copetti rodeado por tres centrales y sin compañía era presa fácil. Para colmo, los dos volantes ofensivos de la Academia competían para ver quién tomaba peores decisiones. Chancalay y Lovera no han dado hasta aquí razones para entender su presencia en el equipo. Sólo el entrenador conoce los motivos de su preferencia por ellos. El ex Central toca cuando debe conducir y se la guarda cuando debe pasarla. El ex Colón no resuelve en función de la relevancia que le da el técnico. Así, Racing fue profundo cuando Mena desbordó o Cáceres rompió por derecha. Ambos laterales completaron un buen partido.
 
Los dolores de cabeza en ese primer tiempo fueron los esperados. En el presupuesto estaba que la visita esperaría una pérdida para atacar. La única opción clara fue tras ese pase mal dado de Gutiérrez, repetido en cada uno de sus juegos, que permitió la conducción de Silvio Romero y el pase para Menéndez que definió de zurda afuera ante el achique de Arias y el cierre presuroso de Orban. No es novedad que el rival de hoy desea estas situaciones para atacar. Por eso, esos pases, anunciados, mal preparados y con tendencia al error son un riesgo. 
 
El segundo tiempo Racing tuvo otra postura corporal, si se permite la descripción para disimular carencias y maquillar lo apretado de un rendimiento colectivo que no fluye. Cáceres y Mena siguieron ensanchando al equipo y cada vez que pasaron al ataque le ganaron los duelos a Togni y Bustos. Miranda y Gutiérrez tuvieron la pelota porque el rival no presiona en esa zona y así, sin ser un canto al virtuosismo, la Academia jugó casi todo el segundo tiempo en campo visitante. Con las limitaciones antes mencionadas en la conducción de la pelota, pero al menos dejando en claro que quería los tres puntos.
 
El partido empezó a hacerse más desprolijo por la lluvia y un campo que si bien aguanto la lluvia ya estaba pesado, las piernas tenían acumulados minutos muy tensos y era complejo resolver en tan poco espacio. Arias fue un espectador de lujo y el equipo iba, sin ideas, pero empujaba. Lorenzo Melgarejo por Orban para buscar desequilibrio junto a Mena. Centros cruzados que no encontraban receptores y los desbordes de Cáceres que el equipo no finalizaba. Iván Maggi adentro para acompañar a Copetti y ver si esos minutos que siempre tiene seguían aportando soluciones.
 
El final no tuvo desperdicio. Inexplicable penal sancionado por Mauro Vigliano, de esos que Racing padeció durante tanto tiempo. No hubo falta de Barreto a Maggi pero a Enzo Copetti no le importó. Minuto 50 de partido y a Racing le dieron un penal de esos que en la era del todo pasa sufría en contra. Gol y final. Tercer clásico al hilo que sirve para trepar en la tabla. Los triunfos de Estudiantes y San Lorenzo le pusieron más presión al duelo barrial y pudo sumar de a tres.
 
El equipo gana, pero aún no da evidencias de cuál es la idea de su entrenador. Suma y avanza casilleros, pero no tiene rendimientos que lo hagan estable, confiable o permitan entender el porqué de las decisiones de Juan Antonio Pizzi. Ojalá esta victoria suelte las tensiones y permita empezar a jugar mejor.
 
Bajo la lluvia y en el último minuto. Sigue lloviendo, no guarden los paraguas.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
Martes, 06 Abril 2021 11:54

Un grito que los expone

Los cuatro triunfos al hilo maquillaron la situación. A Pizzi no lo quieren aquellos quienes lo eligieron. Aunque Ruben Capria lo designó, debió pasar por la aprobación de Blanco y compañía. Godoy Cruz, el mas goleado y a quién mas le llegan, le puso un freno a esa serie de victorias. Y afloraron los viejos resquemores para el entrenador. Un grito desubicado, miradas cruzadas y el papelón. Así anda Racing en tiempos de pandemia y previo al clásico. Los mandas a espiar y tocan timbre. 
 

 
 
Finalizado el primer tiempo en el que Godoy Cruz le ganaba 2 a 0 a Racing el domingo en el Cilindro, se escuchó el grito: "Copetti de 9, ponelo de 9". Ese allegado, privilegiado asistente en tiempos de restricciones, no hizo mas que exponer la matriz de conducción que eligió Víctor Blanco para estos cuatro años de gestión que tiene por delante.Hoy este grito, ayer la irrupción en el vestuario (vedado a jugadores y cuerpo técnico) por otro dirigente y podrían seguir los ejemplos.
 
Este modo de llevar adelante las cosas no es de ahora. Hace unos días salió un podcast de Nicolás Rotnitzky para Big Data Sports sobre los días de Diego Milito y su Secretaría Técnica en Racing. Cómo ese grupo de trabajo encabezado por el ex futbolista de Racing, y en conjunto con el entrenador del fútbol profesional y juvenil, se encargaban de perfilar futbolistas según las características que el club necesitaba. Para el presente y el futuro, previendo lo inmediato y lo no tanto, para achicar el margen de error y no depender del "ojo" de uno o dos dirigentes, algún representante amigo que acerque su cartera de ofertas y tender puentes hacia el futuro, con un club mas previsible, evolutivo.
 
Si ese dirigente o allegado hubiera visto los partidos de Atlético de Rafaela en donde Enzo Copetti hizo dupla con Claudio Bieler, un ex Racing encima, se hubiera percatado de como jugó el actual atacante de la Academia bajo las órdenes de Walter Otta. Eso hacía la Secretaria Técnica, entre otras cosas. Mirar fútbol, de aquí y de allá, de primera ,segunda y tercera división, sudamericanos, etc, para conocer y reunir datos, analizarlos, debatirlos y decidir en función de un rumbo fijado. Pero el camino elegido fue otro. 
 
La Secretaría Técnica no era infalible. Aclarado esto para no herir susceptibilidades, el plan de trabajo trazado era novedoso y puso a Racing un par de pasos adelante en gestión deportiva. La idea era continuar aún sin Milito, quién siempre aclaro esto, para dejarle al club un método poco explorado en estar tierras pero saludable para la estabilidad deportiva y financiera de la institución.
 
La estructura de trabajo era lo sustancial para Racing. Tener mas de un par de ojos o un celular amigo para conducir un proyecto deportivo. A García, Fernández, Jiménez, Blanco, Torres o Chiodini, quién sea, les pasó factura el levitar que da aferrarse a un cargo o sentirse con el derecho a vociferar lo que quieran, desprovistos de la jerarquía que el cargo les da. Todo mientras los socios miran por televisión el festival de La Guardia de Allegados. Esto no es exclusivo de Racing pero aquí nos importa la Academia.
 
Tras años donde los medios y muchos hinchas ponderaron al ex jugador devenido en Secretario Técnico, las miserias asomaron y empezaron a dinamitar el día a día. Esto fue tan evidente que previo al clásico, al ex entrenador Sebastián Beccacece, un dirigente le dijo que no estaba capacitado para dirigir a Racing. Porque no lo eligieron ellos sino Milito.
 
Se sintieron excluidos porque el fútbol profesional no era manejado por ellos, acreedores de los votos, pero que están de paso indefectiblemente. Blanco, equilibrista al extremo, ya no tuvo margen de persuasión y Milito expuso las cartas. El Presidente pudo elegir y lo hizo. Se quedó con la vieja estirpe dirigencial, los dueños del espacio, los que no aceptan voces que fijen rumbos novedosos, mas acordes a los tiempos que corren.
 
Enzo Copetti jugó 65 partidos en Atlético de Rafaela. Conviritó 11 goles entre 2016 y 2020. Esos gritos se reparten entre el torneo de la Primera Nacional (6), Copa Argentina (1) y Copa Santa Fe (4). Tal vez, si hubieran mantenido la estructura de trabajo que tenía la Secretaria Técnica en vez de medirse el tamaño de su ego, se evitarían pasar estos papelones. 
 
Por favor, pónganse las medias del mismo color, no vaya a ser cosa que se peguen a ustedes mismos.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
Jueves, 25 Marzo 2021 16:10

Un año mas, un aniversario distinto

Racing esta de festejo. Este 25 de marzo de 2021 celebra su aniversario número 118. En tiempos de pandemia el vínculo con la gente se volvió virtual, las redes sociales fueron el canal por el cual la mayoría mantuvo vivo el aliento. Soporte fundamental para los momentos mas oscuros, el socio, los hinchas en general, fueron un recuso de primera mano para palear este presente impensado. Si algo tienen para reflexionar quienes conducen hoy los destinos del club es precisamente como ser recíprocos de esos gestos en tiempos nunca antes vistos. 

 


 

Han pasado ya doce meses desde que se decretó el aislamiento en la República Argentina a raíz de la pandemia del COVID-19. En ese tiempo se fueron liberando actividades que permitieron retomar cierta normalidad, todas tendientes a frenar la caída de la economía. Los espectáculos masivos con concurrencia de público, con el fútbol como una de las industrias mas deterioradas por esto, siguen prohibidos. Pero aún así, con las redes sociales maximizando su uso por el encierro, el acompañamiento siguió siendo prioritario.
 
Es cierto que el cierre político (y deportivo) de 2020 afectó a todos en el mundo Racing. La salida de un emblema como Diego Milito, el mas importante de esta era moderna, la ruptura de aquél proyecto deportivo que diera el salto de calidad, alteró el humor de todos. Un acto eleccionario en medio de la pandemia, a los apuros y con poco relieve de calidad en la oferta, también congestionaron la salud interna del club.
 
Este aniversario llega en un momento extraño del club. Todo es mirado de reojo y no escapa a la realidad de la vida cotidiana en la Argentina. Dos polos opuestos, sin avenida del medio. Como sino existiera el lugar para convivir con aquél que piensa distinto. Se expulsa a los que traen visiones diferentes, mas apegadas a los tiempos que corren, y se conservan los modos de la vieja escuela. El círculo se cierra en voces que no trascienden de las segundas líneas, o la mediocridad de las roscas baratas.
 
Víctor Blanco celebra su séptimo aniversario académico como Presidente. En ese tiempo se hizo fuerte como un administrador serio, que no repetía errores del pasado. Con el tiempo esa virtud lo comenzó a estancar en un sitio de comfort. Por eso rompió lo que parecía ser un cambio de paradigma en el fútbol nacional y sobre todo en Racing. Eligió cerrarse en las voces de siempre para descartar un proyecto novedoso y que venía a romper con las costumbres de siempre.
 
Los títulos de 2014 y 2019 en lugar de empujar hacia arriba le pusieron un freno. Participar no es competir. Y Racing se conformó con contar las veces que participó, por ejemplo, en la Copa Libertadores de manera continua. Si pasamos vamos viendo. Nadie olvida de donde se viene pero eso no debe ser un ancla que impida crecer. Los únicos que no se equivocan son quienes nada hacen.
 
Deportivamente navega en la incertidumbre. Tras un par de años de trabajo minucioso en la búsqueda de necesidades, se apartó de ese camino. Tuvo la oportunidad de dar el tan ansiado salto de calidad, posicionarse fuertemente en un lugar de privilegio, pero se ató a los miedos de antaño. 
 
Hoy Racing se sostiene por su gente, activa como nunca para fiscalizar cada paso. Resta aún, para ser mas maduros a la hora de decidir, que esa fiscalización no dependa de si la pelota entra o pega en el palo y sale. Esa es una de las cuentas pendientes de un club que sobrevivió a tempestades feroces por el aguante de su gente. Hay que transformar ese aguante en sabiduría para estar presente también cuando se define el futuro del club.
 
Salúd Academia, por muchos años mas. 
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista.com
 
@Paolo_Cella
 
 
 
 

 

Domingo, 07 Marzo 2021 02:51

Ya no hay tiempo de lamentos

La derrota en Santiago del Estero caló profundo en el mundo Racing. La sensación de que la Academia tenía un frente de tormenta abierto desde el día que Diego Milito anunció su salida se potencio tras la estrepitosa caída en la final de la Supercopa ante River. Hoy todas las críticas caen en el presidente y su elección por la permanencia de la vieja política por encima de la planificación. En el medio queda el entrenador, hoy el fusible más a mano para resolver el problema de corto plazo. Pero aquí se llegó por obra y gracia de las viejas costumbres. Dinamitaron la mirada superadora por no venir de la usina de quienes se amontonaron en lugares de privilegio y no darán espacio a nadie que los amenace con mover las estructuras de poder. 
 

 
En tiempos de redes sociales y grieta, licencia para agredir desde un teclado y con el anonimato como escudo protector, todo es blanco o negro. Los extremos se estiraron y se desgastó la capacidad de razonamiento. Una crítica favorable es sinónimo de estar comprado. Si la opinión es opuesta, enseguida se rotula con el título de anti o enemigo. Pensar diferente es estar en contra de algo. Así, la construcción de un espacio donde convivan voces disidentes se torna utópico, irreal. En Racing, y sobre todo durante 2020, se exacerbó esta cuestión.
 
El trabajo de Diego Milito no era infalible. Nadie puede asegurar el éxito de ante mano, pero al menos trazar un horizonte y las pautas para alcanzarlo, permitía achicar el margen de error. Desde un refuerzo hasta una salida a préstamo. Con áreas de trabajo profesionalizadas para no depender del "ojo" de algún dirigente o atarse a representantes que de un día para el otro se convierten en proveedores exclusivos. Aún con errores ese proyecto tenía pies y cabeza. Era más previsible para que la salud deportiva de Racing fuera más estable.
 
La ruptura de la relación entre Víctor Blanco y Diego Milito no era una buena noticia para Racing. La preferencia del presidente por los viejos usos y costumbres invitó al ex capitán a dejar su cargo y con el parte de su equipo. La derrota contundente en una final expuso a todos. Fue la consecuencia de una elección deportiva. Desde el apuro por realizar las elecciones en medio de una pandemia hasta la formación que presentó Juan Antonio Pizzi en el campo. Todo tiene que ver con todo. El miedo a dejar la zona de confort le jugó una mala pasada a un presidente que desgasta su capital por no permitirse dar el salto.
 
Ahora, y como era de esperar, surgen las voces que manifiestan su descontento con el entrenador. En apenas cuatro partidos los mismos que salieron a espantar a los hinchas con la idea de que la contratación de Jorge Sampaoli retrasaría las remodelaciones del Cilindro (porque lo elegía Milito), se sienten defraudados con el técnico que eligieron tras dinamitar la convivencia con el ex Secretario Técnico. Esto es lo que enferma a Racing. La permanencia de gente que cree, por el hecho de estar desde hace años, que nadie puede enseñarles a manejar el club. La soberbia y pedantería, como esa muestra de poder al exhibir el viaje en vuelo charter de más allegados que dirigentes, es parte del todo.
 
Racing se auto boicoteó. Y se repite para que no queden dudas: Milito, su proyecto, no era infalible. Pero al menos había una hoja de ruta trazada que permitía caminar de la mano con planes de contingencia por si el camino se ponía peligroso. Hoy Pizzi y el armado de este plantel son una consecuencia de toda esta rosca de egos y política que permitieron crecer desde el destrato en el día a día. Todos. 
 
Hoy se empieza debatir la continuidad de Juan Antonio Pizzi en el cargo. Y si bien está condicionado desde su elección, nada hace presagiar que un cambio ahora traiga soluciones a corto plazo. Con el libro de pases cerrado, un plantel ya armado debería adaptarse a otra conducción. Quienes lo eligieron ahora se despegan de él y su presentador, el Mago Capria. El asesor, de intenciones nobles porque dudar, es hoy el escudo protector de quienes en las sombras tomaron las riendas del fútbol profesional. 
 
La pandemia quitó por obvias razones a la gente de las canchas. En un club como Racing, que hace de sus días de partido un termómetro (más que un acto eleccionario), esa fue una ventaja para hacer y deshacer sin el temor del reproche público. Así se tomaron decisiones sin la sombra del señalamiento. Con el protocolo y la palanca, el periodista amigo a mano y sin gente, se adueñaron del playón donde cocinan todo. Un club que supo tocar fondo convive con la eterna comparación de aquellos tiempos y le teme, casi con obsesión, a imaginar escenarios de crecimiento "porque antes Racing"...
 
Eso es lo que condicionó, consciente o inconscientemente al presidente. Acreedor de una virtud insoslayable en el ordenamiento tras la caótica ruptura dirigencial en 2014. Con méritos tangibles de previsibilidad y crecimiento. Pero sin renovación de su entorno se fue amesetando. Casi que tomó el club al mismo tiempo en el que asumió Marcelo Gallardo en River. Los caminos que tomaron ambos clubes, con sus respectivos contextos, son tan dispares como el 5 a 0. A veces lo bueno se puede mejorar, los ciclos se renuevan y todo continua su camino. En Racing por ahora no hay señales de querer dar ese salto.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@PaoloCella
 
 

 
Viernes, 19 Febrero 2021 16:02

Mercado de apuestas

El primer mercado de pases tras la salida de Diego Milito y parte de su secretaría técnica culminó. La última novedad fue la llegada de Ignacio Piatti, libre tras su salida de San Lorenzo. Fueron ocho en total los nombres que han terminado de conformar el plantel con el cual encarará Juan Antonio Pizzi este 2021. Apuestas, incógnitas y una certeza, faltaron nombres que den un salto de calidad. Podrá darlo el rodaje de alguno de los nuevos, pero será todo a suerte o verdad.

 


 

No fue un mercado de pases normal para Racing. Sin dudas que la salida de Lisandro López desconfiguro la geografía que tanto Pizzi como Capria imaginaron para este nuevo ciclo. La partida de un referente y figura estelar del plantel, sorpresiva e indeclinable, obligó a imaginar nuevos escenarios, sobre todo para la cuestión interna, la conducción del grupo y la armonía de trabajo. Esto y la necesidad de renovar el espíritu del equipo impulsaron a que el club sumara en cantidad, con nombres que deberán validar lo que se presume de algunos de ellos. 
 
Todos los futbolistas que llegaron, a excepción de Ezequiel Schelotto e Ignacio Piatti, lo hicieron a préstamo y con opción de compra. Algunas mas altas que otras, pero la tendencia fue esa, sumar gente joven, de tres cuartos para adelante preferentemente y si rinden como se espera, comenzará otra etapa de negociaciones para bajar esos números o invertir la suma pactada. Son los casos de Maximiliano Lovera, Tomás Chancalay y Aníbal Moreno. En los tres hay antecedentes a nivel clubes y selecciones juveniles que inspiran a creer que dentro de un contexto favorable, Racing podrá encontrar en ellos el refresco que este equipo necesita en la zona caliente de la cancha, dónde se imponen los duelos mano a mano o la gestación del juego.
 
Para el ex Brighton de Inglaterra vendrá un período de adaptación al fútbol local, mas hostil desde el roce que las ligas europeas. Si todo ese bagaje que trae consigo sirve de plataforma, podrá acotar los tiempos. Aquí se corre más de lo que se piensa y la tan mentada intensidad se aplica para otros matices del juego que el Galgo deberá re adaptar a su juego. El caso de Piatti es otra incógnita. Su pasado reciente no lo encontró muy activo dentro de la cancha, pero uno imagina que la calidad no se pierde. Si se pone a tono físicamente podrá aportar desde su experiencia.
 
Los casos de Joaquín Novillo, Enzo Copetti y Matías Tagliamonte son decididamente apuestas. El defensor zurdo, marcador central ex Belgrano de Córdoba deberá asimilar el cambio de categoría y escenario para empezar a competir en un puesto donde Racing no tiene, mas allá de Lucas Orban, un central de sus características: zurdo y con altura. El caso de los dos ex Atlético Rafaela es similar aunque con diferentes perspectivas en lo inmediato. Copetti tendrá quizás mas oportunidades si en los entrenamientos impacta a Pizzi. Tagliamonte llega para ser tercer arquero, sumar rodaje en reserva mientras custodia a Gabriel Arias y Gastón Gómez.
 
El repaso arroja un resultado, más allá de la valoración que Juan Antonio Pizzi haga de cada uno de los futbolistas que llegaron y como los tenga en su consideración, ninguno se pone solo en el equipo. Todos deberán competir con aquellos que vienen desde el ciclo anterior e incluso en el estreno ante Banfield no mostraron una renovación de energías, esas que suelen generar los cambios de ciclo. Ardua tarea para el entrenador en este 2021. Deberá reconstruir el equipo mientras se va rearmando el plantel, con caras nuevas que agitarán la competencia interna, esperemos, en beneficio de un grupo que pedía renovarse. 
 
Por último, no hay que ser hipócritas ni más fanáticos de Diego Milito que de Racing. Son perfiles de futbolistas que no difieren mucho de lo que imaginaba el ex secretario técnico. Desde Neri Cardozo o Leonardo Sigali, hasta los últimos que arribaron, como Lorenzo Melgarejo por citar el último caso exitoso. No es la edad lo que los define sino la evaluación que se hace de ellos para imaginarlos como soluciones. Con todo, el tiempo será quién dicte sentencia sobre su rendimiento. No importa quién los trae sino el por qué.
 
Racing no se reforzó con nombres rutilantes pero sí en cantidad. Ahora queda esperar que la apuesta salga bien.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
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Opinión

Un grito que los expone

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Los cuatro triunfos al hilo maquillaron la situación. A Pizzi no lo quieren aquellos quienes lo eligieron. Aunque Ruben Capria lo designó, debió pasar por la aprobación de Blanco y compañía. Godoy Cruz, el mas goleado y a quién mas…

Próximo Partido

Próximo partido

Equipo 1


Domingo, 16 Mayo 2021

12


Árbitro: Darío Herrera

TV: A confirmar

Torneo: Copa de la Liga Profesional

Equipo 2

Último Partido

Despeja su horizonte
Torneo: Copa Libertadores

Equipo 1
Equipo 2

Último Programa

Tabla de Posiciones

 

 

# Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
1 Colon 25 13 7 4 2 23 10 +13
2 Estudiantes (LP) 22 13 6 4 3 16 10 +6
3 River Plate 21 13 6 3 4 25 11 +14
4 Racing Club 21 13 6 3 4 14 12 +2
5 San Lorenzo 21 13 6 3 4 16 16 0
6 Banfield 20 13 5 5 3 14 12 +2
7 Argentinos 19 13 5 4 4 14 11 +3
8 Rosario Central 18 13 5 3 5 16 18 -2
9 Central Cba (SdE) 17 13 4 5 4 14 17 -3
10 Godoy Cruz 15 13 4 3 6 18 24 -6
11 Platense 14 13 4 2 7 12 19 -7
12 Arsenal 12 13 3 3 7 11 23 -12
13 Aldosivi 11 13 3 2 8 15 21 -6

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