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Paolo Cella

Paolo Cella

Paolo Cella - Periodista, editor en Esperanza Racinguista - Socio de Racing

Lunes, 01 Enero 2024 11:18

Comienza la era Costas

La llegada de Gustavo Costas renovó las expectativas. Hombre de la casa, hincha y conocedor de cada reclamo que durante 2023 se escuchó a viva voz. Pero como bien dijo en su presentación serán los resultados los que condicionen su trabajo. Se ha puesto al frente de las negociaciones y ya apuntó los lugares que el equipo precisa reforzar. Este rol de manager y entrenador  lo tiene activo pensando en el regreso el 2 de enero. En un año que  tiene elecciones a fines de 2024 Costas se juega todo para tener en este tercer ciclo su momento. ¿La tercera será la vencida?


 

Mascota, jugador, capitán, campeón, entrenador y hombre clave en la lucha por sostener al club en los momentos más oscuros, cuando la quiebra era un ancla, Gustavo Costas es uno de nosotros a cargo del primer equipo de Racing. Con dos pasos anteriores que tuvieron sus condicionantes por contextos bien diferentes, su extenso recorrido por el continente americano le dio el crédito para hoy ser quien conduzca al equipo en este 2024. Campeón en Perú, Paraguay, Ecuador y Colombia, el hombre esperó esta oportunidad como nunca.

Su primer diagnóstico en la presentación fue un guiño al hincha. Dejar de competir, dijo, para buscar un título. Discursivamente marcó un punto de quiebre respecto a la narrativa del ex entrenador Gago y su sucesor  Grazzini. El ámbito internacional como objetivo primario para seguir tentando a la masa a que crea en él. El último título en el continente fue con él como futbolista, aquella Supercopa de 1988. Un tiempo muy largo para un club que ya dejó atrás ese momento de participaciones y que necesita volver a conquistar algo a nivel continental.

De inmediato cerró dos refuerzos, Maximiliano Salas y Adrián Martínez. No son los nombres que rompen el mercado pero son los puestos donde el equipo no tuvo respuestas. Más allá de Roger Martínez, tras la salida de Enzo Copetti el equipo perdió gol y presencia en ataque. Estos dos delanteros, de andar robusto y recorridos por las ligas de ascenso en Argentina, con pasos por el fútbol del continente, competirán con el colombiano seguramente. A Salas lo conoce de su paso por Palestino de Chile, donde convirtió 18 goles en 47 partidos. También sumó a Santiago Solari, extremo proveniente de Defensa y Justicia. Con Johan Carbonero y Agustín Ojeda habrá competencia también allí.

Pero Costas sabe que falta la pieza central. Reemplazar a Aníbal Moreno, que se fue  al Palmeiras, será el mayor desafío para el entrenador. Allí comienza toda perspectiva de juego para un equipo. Costas insiste con Bruno Zuculini, perfil diferente pero con antecedentes en el club, mientras se termina de cerrar lo de Santiago Sosa, ex River, hoy en al Atlanta United de la MLS. La salida del ex Newell´s, por sus características y el aporte futbolístico que tenía en el juego, será a modesto entender de este periodist el mayor desafío para el técnico.

También está detrás de un arquero para hacerle competencia a Gabriel Arias. Tras regresar de su lesión el arquero no alcanzó su mejor versión y terminó el 2023 apuntado además porque en cada definición por penales no pudo salir de esa estadística que lo condena. Con un equipo que fue de los más goleados de año, Arias quedó en el centro de la escena además por ser referente de un plantel que tuvo muchas decepciones. Facundo Cambeses de Banfield es el elegido  para activar la fibra interior de Arias. Costas sabe de su ascendencia y cuida en sus palabras cada mensaje pero ya advirtió que habrá que refrendar cada puesto en los entrenamientos y partido tras partido.

Claro que todo esto será juzgado una vez que comience la competencia. La generación que lo vio como jugador tendrá un tamiz para evaluar cada paso. Pero hay otra, como bien se encargó de decir el propio Gustavo Costas, que no “sabe de él” más que por la transmisión hereditaria. Alianza Lima de Perú, Cerro Porteño de Paraguay, Barcelona de Ecuador y Santa Fe de Colombia fueron cuatro clubes pesados de cada uno de esos países donde consiguió la gloria.

Juzgarlo por su capacidad como entrenador separando el costado afectivo será un desafío para todos. Separar al hincha del director técnico lo será para el también. El primer paso, entender lo que queremos, ya lo hizo en su presentación. Ahora resta esperar que la pelota comience a rodar.

El tercer ciclo de Gustavo Costas está por comenzar. ¿Será esta la que estábamos esperando?

Paolo Cella

@Paolo_Cella

@EspeRacinguista

Lunes, 11 Diciembre 2023 21:10

El último que apague la luz

 

Las fichas de dominó fueron cayendo mientras en Racing nadie a nivel dirigencial daba señales de comprender el contexto que se estaba atravesando. Desde hace 73 días perdió a su entrenador principal Fernando Gago, expuso a los técnicos de reserva que también se fueron y ahora a Víctor Blanco le renuncia incluso Rúben Capria, el tamiz que filtraba responsabilidades con un cargo nominal. La falta de previsión expone a una dirigencia que calla y acompaña a un Presidente que otra vez demoró y postergó el ejercicio de gestionar con ambición.

 

 


 

Las advertencias, alertas diríamos, fueron manifestadas reiteradamente. Este juego de especular y someter la toma de decisiones al compás de la fortuna suele ser implacable a largo plazo. Después de todo en este deporte generalmente prevalece la lógica. Y esta conducción se encerró en un espacio donde el afuera, esas 20 o 30 personas que se manifiestan en la cancha los días de partido, por citar palabras del Presidente, es un grupo de gente equivocada, ansiosa y exigente. Así las cosas, será complejo salir de este estado de letanía. Vendrá un año eleccionario que, por intuición, servirá como excusa para activar o no, ya veremos, ese músculo llamado supervivencia. Con todo, otro calendario de oportunidades pasó de largo.

 

Dentro de esas alertas que el mundo Racing fue manifestando se ponderaba como la mayor cuestión a corregir la falta de planificación a la hora de armar el plantel que tendría por delante un 2023 cargado en su calendario con las tres competencias locales y la Copa Libertadores. La tardía reacción en cada ventana que ofreció el mercado de pases y la falta de precisión en las elecciones realizadas terminaron por socavar una base frágil desde la cual se partía en enero de este año. En junio, cuando se abrió la nueva oportunidad de reforzar el equipo, la demora en las negociaciones condicionó el segundo semestre, entre otros aspectos. Anestesiados por aquellas dos finales ganadas ante Boca, Presidente, Asesor deportivo, entrenador y compañía, se fueron quedando sin recursos para revertir una tendencia que presagiaba un final de año conflictivo.

 

Sin advertir que el ciclo de Fernando Gago presentaba grietas por todos lados, su salida encontró al Presidente, a fin de cuentas quién toma las decisiones por más que oyera a Capria o su núcleo más cercano, desguarnecido ante la renuncia del entrenador, sin haber tomado nota nunca, por aquello de no entender los reclamos del afuera, que este episodio podría presentare en cualquier momento. Recurrió a los entrenadores de la reserva, Sebastián Grazzini y Ezequiel Videla, apostando primero a ganar tiempo en la búsqueda de un nuevo director técnico y luego a que la dupla, en base a resultados positivos, se postulara también como una opción a futuro. Habrá escuchado usted aquello de la metodología del vamos viendo, hábito incorporado ya por Víctor Blanco.

 

Las últimas apariciones del Presidente, donde sostenía que si la dupla conseguía el título en la Copa de la Liga se posicionaba como una alternativa sólida a futuro, no cayeron bien, sobre todo en Grazzini. Incluso el propio entrenador lo expresó así en conferencia de prensa luego de la eliminación ante Rosario Central por los cuartos de final de la competencia doméstica. Este método Blanco no solo desgasta a los hinchas. Evidentemente los protagonistas, jugadores y/o entrenadores, también perciben esta postura como algo nocivo y fuera de término además para los tiempos híper profesionalizados que atraviesa el fútbol. Un club que recaudó millones de dólares en los últimos 10 años se maneja aún como si fuera un club de barrio, emparchando situaciones y esperando que las cosas se acomoden naturalmente, sin ayudar con el ejercicio vital de la toma decisiones.

 

Y aquí simplemente abordamos lo más superficial de la actividad que tracciona la vida diaria de Racing. Sin profundizar en otros aspectos deficitarios sobre el manejo del fútbol profesional, donde podríamos encontrar además mucho hilo para largar del carretel, hay otras áreas del club que precisan atención y dedicación. Esta conducción se puso como punto de partida, para trazar un diagnóstico sólo de virtudes, tiempos ya lejanos de orfandad dirigencial o penurias económicas. La narrativa construida hace foco en una porción de tiempo muy negativa de la historia de este club pero prescinde de los años más gloriosos que atravesó Racing donde se erigió como uno de los pilares del fútbol argentino. La semana pasada, por ejemplo, se conmemoró un nuevo aniversario del tricampeonato de 1949, 1950 y 1951. ¿Se imagina usted como hubiera reaccionado el hincha por aquél entonces si la dirigencia hubiera puesto un freno a esa ambición deportiva por seguir cosechando títulos? 

 

El relato construido desde adentro, repetido hasta el convencimiento, se expone ante medios nacionales y de mayor alcance como una verdad absoluta, irrefutable y que invita a sospechar de aquél reclamo ejercido por el socio e hincha. No son pocos los comunicadores de medios masivos que se preguntan dónde nace esta ansiosa necesidad de pretender protagonizar y mejorar de parte de los espectadores Racinguistas. ¿Será acaso un modo de entender la vida, en donde cualquier ser humano busca, entre otras cosas, mejorar en todos los aspectos posibles de su cotidianeidad? Transfiriendo este hábito a Racing, ¿no querrá el hincha compararse con los mejores años del club? Que por cierto fueron muchos más que los opacos días que Blanco toma como referencia para poner su punto de comparación.

 

El 2024 será un año de elecciones. Seguramente el instinto de supervivencia despertará ese músculo inactivo, en búsqueda de sostener un status quo y no perder el poder adquirido a lo largo de estos años. Atendiendo al contexto de otros clubes grandes que judicializaron sus comicios, habrá que estar alertas también al desarrollo de estos meses previos, para no dejar lugar a las maniobras que puedan deteriorar la calidad de vida democrática. El fútbol será el termómetro seguramente para que todo esto se mantenga en su dinámica natural. En Racing no hay lugar para inestabilidades institucional. Ya pasó por ese período de incertidumbre y recuperó actividad democrática, no sin antes recorrer un camino de recuperación doloroso.

 

En definitiva, el año que se escurre deja otra vez la sensación de inacción por parte de quienes conducen. Esa mirada introspectiva que sirve para detectar defectos y virtudes no existió y el mensaje pareció más desafiante ante cada reclamo. Al pedido de salida del entrenador se expuso a la dupla que dirigía la reserva. El "proyecto" ahora no tiene ni a esos entrenadores de reserva que tan buen trabajo estaban realizando en su espacio ni a Capria. El cuestionado asesor fue respaldado con una renovación de contrato cuando su tarea era aún más examinada y las fallas se detectaban por doquier. Apenas unos días después renuncia.

 

Habrá mucha tela para cortar en 2024. Hoy, en el epílogo de 2023, resta definir quién será el entrenador del primer equipo para la próxima temporada y se ponga al frente del grupo cuando regresen a los trabajos el 27 de diciembre o principios de enero. Además habrá que diagramar la conformación de un plantel que arrastra una mochila de frustraciones pesada. Y buscar, entendiendo que el plan sigue siendo contar con un director deportivo, manager, asesor o guía en esa área, quién acompañe al Presidente en esta faceta. 

 

Por lo pronto, el proyecto deportivo no tiene entrenador de primera ni reserva. Tampoco tiene ahora ese puesto intermedio entre dirigentes y fútbol profesional.

 

Hace 73 días que renunció Fernando Gago. Si existiera la planificación aún los escenarios desfavorables serían previstos. Mientras tanto, vamos viendo.

 

Paolo Cella

 

@EspeRacinguista

 

@Paolo_Cella

 

Lunes, 04 Diciembre 2023 00:19

Ni el tiro del final lo salvó

Racing y Rosario Central empataron 2 a 2 en el  estadio Padre Martearena de Salta por los cuartos de final de la Copa de la Liga y el Canalla se lo llevó en los penales. Tras quedar 2 goles abajo el equipo de Grazzini – Videla pudo igualar un partido que rescató sobre el final para llevarlo a la tanda de penales. Allí fue castigado otra vez, como en otras ocasiones, por no poder o no saber dar el salto que todo el año amagó con dar. Se va una temporada sin pena ni gloria. La falta de previsión le pasó factura a la Academia.


 

El formato del partido estaba claro conociendo los antecedentes de los dos equipos. Racing apostando a la circulación de pelota, con posesiones largas para encontrar espacios y poder poner gente cerca de Broun. Rosario Central jugando directo con lanzamientos largos para el colombiano Campaz y la sociedad que pudieran tener con Malcorra por esa zona izquierda de su ataque. Con este plan de juego bien delimitado el primer tiempo tuvo bastante ida y vuelta, la mitad de cancha fue de rápido pasaje.

Lo mejor de Racing nació siempre en los pies de Juan Fernando Quintero. El colombiano  tomó como punto de partida la derecha para luego centralizarse y desde ahí generar lo mejor del equipo. De un remate suyo de media distancia llegó el primer aviso. Más tarde en la puerta del área buscó acomodarla abajo pero se fue rozando el poste izquierdo del arquero rosarino. Central ofreció espacios para jugar en esa porción de la cancha, detrás de los volantes, donde el colombiano encontró su mejor lugar.

Pero la influencia de Quintero también estuvo presente en las asistencias. Directa o indirectamente, desde su zurda Racing pudo crear peligro. Ese pase filtrado para Hauche, saltando líneas de pase por abajo, fue el más determinante. Luego fue el conector de un equipo que salvo por él o las aceleraciones de Baltasar Rodríguez o Agustín Ojeda, no rompe la cadencia de juego. Impreciso Juan Nardoni, con la sola presencia de Gabriel Hauche el equipo necesita mayor caudal de juego y llegadas para someter a un rival que tenía como plan esperar y salir de contra.

Sobre el cierre otra de las especialidades de Central, la pelota parada. El envío de Malcorra pasado, la mala salida de Arias y el penal sobre Mallo que Campaz cambió por gol. Mientras Racing perdonó, lo tuvieron dos veces Ojeda, una Hauche y las dos anteriores de Quintero, el Canalla aprovechó sin dudar la oportunidad y se fue al descanso en ventaja.

El complemento presentó un desarrollo aún más notable en cuanto a posturas. Racing completamente volcado en ataque y Central agazapado para la contra. Pero antes de poder asimilar esta tendencia llegó el segundo, de pelota parada. Son incontables los defectos que  este equipo arrastró a lo largo del año. Y en esta faceta no fue menos deficiente. El gol de Sandez estiró la ventaja del Canalla y profundizó la búsqueda de Racing que terminaría el partido con Vecchio, Quintero, Almendra Roger, Romero, Hauche y Ojeda.

Llegó al empate de tanto ir, primero con la asistencia de Vecchio para Roger y la definición del colombiano para descontar y luego con el penal ya en tiempo de descuento de Quintero. Rosario Central desperdició varias oportunidades de esas que permiten intuir que ante el menor descuido el rival se puede meter de vuelta en partido. Y eso sucedió para Racing a partir de cada yerro rosarino.

La tanda de penales castigó la falta de resolución durante los noventa minutos. Antes del 0 – 1 el equipo no aprovechó las chances que creó y tuvo que correr de atrás en un partido que le presentó espacios para poder explotar mejor. Las lesiones minaron el recorrido y el plantel siempre estuvo al límite en ese aspecto. Las ausencias en tramos determinantes condicionaron su andar, así como los defectos defensivos evidentes nunca corregidos.

Racing quedó eliminado y así pasó un año sin dar en el objetivo. Deberá definir un entrenador en breve para 2024 y acomodar un plantel que necesita ajustes en todas sus líneas. Esto claro está según la mirada de una gran parte de la opinión pública. Porque si es por los dirigentes, todo estará por verse, hay poco para cuestionar y nuestros parámetros de exigencia son desdemedidos.

Paolo Cella

@EspeRacinguista

@Paolo_Cella 

Martes, 28 Noviembre 2023 08:53

Una noche de buenas señales

Racing le ganó a Belgrano de Córdoba por 4 a 1 en el cierre de la Zona B de la Copa de la Liga y se quedó con el primer puesto de su grupo aprovechando la caída de Godoy Cruz ante Boca. El triunfo dejó buenas sensaciones pensando en lo que viene y sobre todo los antecedentes inmediatos de un equipo que venía en baja. Los goles de Gabriel Hauche, Juanfer Quintero por duplicado y Agustín Ojeda sellaron la goleada y el pase a cuartos como líder de la zona. Rosario Central será su rival en la siguiente instancia.


 

Hay algo que Racing puede tener como certeza en este tiempo de incertidumbre deportiva. Cada vez que Aníbal Moreno jugó bien el equipo se acercó a su mejor versión. Si además el resto acompaña con rendimientos en alza, el juego fluye más dinámico. Con los puntos altos de Juanfer Quintero y Baltasar Rodríguez en ese primer tiempo, más el empuje de Nazareno Colombo, de gran partido, Racing superó a Belgrano en lo que fue seguramente uno de los mejores primeros tiempos del año.

El equipo de la dupla tomó la franja izquierda de su ataque como la plataforma de lanzamiento para sus avances. Rodríguez, Ojeda y Rojas mezclaron de arranque por allí para dar certezas desde donde partiría la búsqueda. Un primer desborde del oriundo de Monte Hermoso sirvió de aviso para lo que vendría. Iniciando con un cambio de frente de Quintero para Ojeda, el desdoble de Rojas por afuera y el centro atrás para que Hauche, de nueve en el día de su cumpleaños, abriera el marcador, la Academia certificó esa tendencia.

De ahí en más el equipo manejó el partido. Con salidas desde Rubio y Colombo, apoyos de Nardoni y Moreno, continuidad en Baltasar y Juanfer y aceleraciones de Ojeda, Racing fue matizando la búsqueda hacia el arco de Losada para ampliar el marcador. Lo tuvo Trapito tras un desborde de Hauche pero su remate se fue alto. El segundo llegó de contra, tras una conducción de Rodríguez a la salida de un córner, el toque de Ojeda y la exquisita definición del colombiano al ángulo.

Con el 2 a 0 rumbo al descanso y el antecedente inmediato de Lanús, donde el equipo eligió bajarle la marcha al partido, quedaba por esperar como respondería ante un escenario similar en cuanto a la diferencia de gol pero sin esa ventaja de futbolistas de menos que el Granate ofreció aquella noche en la Fortaleza. Tuvo similares características este complemento, porque Racing gestionó la ventaja con una marcha menos pero esta vez aceleró cada vez que el Pirata se ofreció desprotegido.

Así llegaron el segundo de Quintero en su cuenta personal y el cuarto de Ojeda tras la asistencia de Emiliano Vecchio, ante un rival que cuando tuvo que dar el paso adelante tras amanecer en desventaja dejó espacios que fueron aprovechados por un equipo que se mostró fresco, dinámico en su andar y cercano a su mejor versión durante el ciclo de Fernando Gago. Sin dudas que esta noche fue la más alta producción desde que asumió la dupla que conforman Sebastián Grazzini y Ezequiel Videla.

Racing se lleva algunas buenas notas para su libreta de apuntes pensando en el cierre de año y esta nueva etapa de la Copa que comienza el próximo fin de semana ante Rosario Central por los cuartos de final. Será complejo reemplazar a Aníbal Moreno sin la astucia que precisa un mercado de pases ambicioso; Tobías Rubio deberá ser alternativa impostergable porque evidenció ya atributos para someterse al recambio y tanto Baltasar Rodríguez como Agustín Ojeda comienzan a dar señales de una sociedad que necesita convivir con más minutos.

El equipo presentó una versión más fresca de lo que fue en gran parte de este año justo a las puertas de la etapa decisiva de esta competición.  Ganó con seguridad y sin sobresaltos, más allá de ese descuento del final, para capturar el primer puesto de su zona. Si las lesiones, pasajero a bordo de este viaje que nadie puede bajar, dan respiro, puede ser que Racing compita en igualdad de condiciones y se permita ilusionarse.

Son tres partidos, nada más y nada menos.

Paolo Cella

@EspeRacinguista

@Paolo_Cella

Domingo, 05 Noviembre 2023 23:16

El bajón del domingo

Racing y Central Córdoba de Santiago del Estero empataron 1 a 1 por la fecha 12 de la Copa de la Liga con goles de Roger Martínez y Mateo Sanabria en el minuto 90. El equipo de la dupla jugó mal y fue dominado en todo el partido por la visita, que se plantó sin prejuicios  para jugar de igual a igual e impuso su plan. La Academia atraviesa un desenlace de temporada desencantador, rehén de una dirigencia que no asume su rol y aguarda el fin de temporada a pura improvisación.


 

El ingreso de Emiliano Vecchio por Gabriel Hauche fue la única modificación en relación al partido jugado el miércoles en Florencio Varela. Esta variante podía suponer una búsqueda por mayor control de pelota, para evitar un partido de transiciones rápidas, y la intención de ubicar un futbolista cercano a Roger Martínez con una imaginación que no abunda en el plantel y frente a un rival que presentaba una línea de cinco defensores.

Nada de eso dio resultado y la formación que dispuso Omar De Felippe, el entrenador del Ferroviario, tuvo el control del partido. De principio a fin, aún con Racing en ventaja a 20 minutos del final del partido, los santiagueños tuvieron su plan de juego bien claro. Por el contrario, la Academia padeció todo el encuentro, sin poder manejar la pelota y no encontrando soluciones a la amplitud que tenía la visita en la mitad de la cancha. Los dos laterales fueron más volantes que defensores y así Central Córdoba ganó el medio.

Salvo aquella excursión ofensiva de Gabriel Rojas por izquierda que Gustavo Canto despejó en la línea, Racing no pudo jugar en el último tercio del campo. Fueron dos remates de media distancia los que exigieron a Matías Mantilla, el primero de Agustín Almendra y el otro de Gonzalo  Piovi. Sin soluciones por afuera, con Roger desconectado del resto y el rival achicando espacios, el equipo de Grazzini – Videla fue un conjunto deslucido.

El ingreso  de Agustín Ojeda por Baltasar Rodríguez quizás tuvo intenciones de darle aceleración allí donde el equipo no tenía cambio de ritmo. Insinuó alguna intención de posicionarse más alto y tomar el control del partido pero está carente de ideas, pesado en su andar y con una carga que arrastra y le impide progresar. Mientras esa tendencia iba cayendo el Ferroviario volvía a retomar su trabajo. La soledad con la que Mauro Pittón jugaba era el indicador de que algo no andaba bien en Racing.

Hubo un punto que pudo ser de quiebre en el partido. De aquella atajada de Gabriel Arias al gol de Roger Martínez pasó un lapso muy breve. Racing capturó la ventaja cuando parecía merodear la caída de su arco. Ya con Gabriel Hauche y David González por Vecchio y Almendra, el 1 a 0  debió haber sido de aplomo, retomar energías y asumir el golpe de pasar al frente en un partido que nunca estuvo cómodo para Racing.

Pero el mentón de este equipo es frágil. Sigue padeciendo la falta de interpretación de los momentos de los partidos y sin corregir donde todos ven el lugar por dónde lastimar a Racing. Otra vez las espaldas de Rojas y Piovi fue el espacio elegido para atacar al equipo de la dupla. Un desborde en el minuto 90 hizo correr a toda la defensa hacia ese sector y el centro que cayó en el segundo palo fue un regalo divino para Mateo Sanabria que decretó la igualdad.

El empate es más acorde al trámite del partido. Racing paga caro su falta de interpretación del momento. No puede mantener su arco en cero ni cuando se pone en ventaja sin merecerlo. Pensar en una copa internacional a esta altura es mirar el árbol y obviar el bosque de problemas que tiene hoy este plantel  el club.

Sin una dirigencia presente que asuma el momento y la realidad, la especulación de Víctor Blanco por aguardar el final de temporada para trazar un plan de escape es la condena que hunde a Racing en una agonía que se estirará al menos por dos partidos más.

Luego, como siempre, vamos viendo.

Paolo Cella

@EspeRacinguista

@Paolo_Cella

Miércoles, 01 Noviembre 2023 23:35

Lo condiciona su fragilidad

Defensa y Justicia y Racing empataron 2 a 2 por la fecha 11 de la Copa de la Liga en Florencio Varela. Los goles del equipo local los anotaron Lucas Pratto y Gastón Togni. Para la Academia abrió la cuenta Gabriel Hauche y lo empató al final Emiliano Vecchio. Este grupo sigue padeciendo los males que condicionaron todo el ciclo anterior. Sus rivales saben cómo y por dónde lastimar. No hay evidencia de correcciones y eso condiciona el futuro inmediato de un equipo que además es frágil defensivamente.


 

Con dos cambios respecto al equipo que le ganó a Boca, Racing se presentó en Florencio Varela para jugar ante Defensa y Justicia. La dupla Grazzini – Videla incorporó a Agustín Almendra y Gabriel Hauche por Jonathan Gómez y Juan Fernando Quintero. Estos cambios nominales también representaron un ajuste táctico porque la Academia presentó una línea de cuatro volantes y dos delanteros. Almendra y Rodríguez por las bandas como punto de partida y Roger acompañado por Hauche.

Antes de poder identificar influencias en el equipo por estos cambios Racing se puso en ventaja. Tras un desborde Mura, hubo un yerro de Cardona y esa pelota le quedó servida a Gabriel  Hauche para la definición antes del minuto de juego. La ventaja fue respaldada con diez minutos más de predominio visitante. Otra oportunidad se presentó cuando Rodríguez ingresó por izquierda pero su remate fue obstruido por un defensor local.

Al ritmo de Agustín Almendra, de intervenciones puntuales pero cualitativas, más la participación precisa de Aníbal Moreno, el equipo se mostró en esos primeros 20 minutos con confianza, juntando pases para mover al rival y encontrar los espacios. Le faltó acelerar en algunos pasajes del juego porque Defensa evidenciaba zonas descubiertas por donde se podría haber insistido en una búsqueda más profunda. Empezó a quedarse cerca del último cuarto del primer tiempo, producto también de cierto repliegue esperando espacios para contra atacar.

Esa tendencia tenía además un crecimiento del Halcón. Hemos  dicho hasta el hartazgo que la zona izquierda de la defensa de Racing es el lugar elegido por los rivales para lastimar. Nadie lo advierte y lo corrige. Los de Julio Vaccari volcaron hacia allí sus ataques y en una de las sociedades que SantAnna y Solari elaboraron llegó el centro atrás para el ingreso solitario de Pratto. El cabezazo de pique al piso tuvo una floja resistencia de Gabriel Arias. El quedo de Racing fue aprovechado por el equipo local.

El complemento comenzó con Defensa teniendo la pelota y Racing las situaciones de gol. Una insólita errada por Hauche, sólo ante el arquero. Más tarde un desborde de Mura que Almendra no pudo definir preciso y otro ingreso de Rodríguez sin terminación. Tres opciones claras de gol sin elaborar tantos pases como en la primera etapa. Llegó a pesar de no tener la pelota, producto de  que su rival siguió ofreciendo esos espacios que antes fueron mencionados. Sin presencia de Roger dentro del área rival, el equipo depende de los volantes para gritar goles.

No había demasiado margen para tocar salvo por aquellos futbolistas cansados. Los ingresos de Emiliano Vecchio y Jonathan Gómez por Rodríguez y Hauche perfilaban un equipo sin retoques tácticos. Vecchio cerca de Roger y el ex Argentinos a la derecha. Pero enseguida la dupla quitó al exhausto Almendra para colocar a Quintero. Ahí se partió el equipo. La zona media ya tuvo libre tránsito, idas y vueltas y Racing parado otra vez con los centrales mano a mano.

Una pérdida de Moreno en la puerta del área del Halcón terminó con el gol de Togni para que Defensa pasara al frente. Lo expuesto que este equipo quedó  todo el año pero, en particular esta noche a raíz de los cambios de la dupla, condicionaron el trámite final del partido. El ingreso de Maximiliano Romero por Nardoni terminó por desencadenar un juego de ida y vuelta frenético. Piovi volvió a errar un penal, Quintero capturó el rebote pero fue anulado a instancias del VAR por invasión del colombiano.

El empate de Vecchio, también con revisión del VAR, le puso algo más de justeza al resultado teniendo en cuenta el trámite del partido. Dos equipos que dejaron jugar al rival, ofreciendo ventajas defensivas y espacios. Ideal para los neutrales. Desgastante para quienes padecemos estos desajustes desde hace  más de un año por lo menos.

Los cambios, sobre todo el último de Quintero, parecieron ser más un condicionante por darle minutos al colombiano que realmente la necesidad que tenía el equipo. Quizás hubiera sido mejor un volante más de equilibrio, Miranda, o la incorporación de Ojeda para seguir cubriendo el ancho sin perder profundidad. El armado del plantel también limita movimientos, por  ausencia de características que el equipo precisa más que otras. Habrá que terminar el año así para poder barajar y dar de nuevo.

El empate aleja a Racing de la Copa Libertadores 2024 y lo mantiene aún  afuera de la Sudamericana. Los nueve puntos en juego serán el objetivo primordial para confirmar una competición continental el próximo año. Con todo, el domingo ante Central Córdoba no hay margen para un traspié. Ganar es el único ejercicio posible para sostenerse en zona de clasificación.

Este equipo padece los síntomas no advertidos en el ciclo Gago y que siguen siendo motivo de desgaste en este interinato. Recibe goles siempre, defiende mal y por eso se condiciona. No por la exigencia de su gente.

Paolo Cella

@EspeRacinguista

@Paolo_Cella

 

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                COPA LIGA PROFESIONAL 2024

                                ZONA B

# Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
1 Godoy Cruz 29 14 9 2 3 16 6 +10
2 Estudiantes (LP) 27 14 8 3 3 19 9 +10
3 Def y Justicia 26 14 7 5 2 17 13 +4
4 Boca Juniors 25 14 7 4 3 20 12 +8
5 Racing Club 24 14 7 3 4 24 11 +13
6 Lanus 23 14 7 2 5 20 14 +6
7 Newells 21 14 6 3 5 13 15 -2
8 Union 20 14 5 5 4 16 14 +2
9 Platense 18 14 4 6 4 10 14 -4
10 San Lorenzo 16 14 3 7 4 10 14 -4
11 Belgrano 14 14 3 5 6 19 21 -2
12 Central Cba (SdE) 11 14 2 5 7 10 20 -10
13 Sarmiento (J) 9 14 2 3 9 9 19 -10
14 Tigre 5 14 1 2 11 7 25 -18

                       COPA SUDAMERICANA

                                GRUPO H

# Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
1 Racing Club 9 3 3 0 0 7 1 +6
2 Bragantino 6 3 2 0 1 3 4 -1
3 Coquimbo Unido 3 3 1 0 2 2 3 -1
4 Sp. Luqueño 0 3 0 0 3 1 5 -4

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