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Domingo, 04 Abril 2021 23:51

Indefenso

Derrota de Racing ante Godoy Cruz por 4 a 2 en la previa del clásico. Se corta así la serie de cinco juegos sin perder con cuatro vallas invictas. Cuando menos lo imaginaba y ante un rival que venía de perder 6 a 1 ante River, la Academia se dio un tropezón de esos que debe revertir rápido para no estancar su marcha. No jugó bien, pero acumuló méritos para que al menos el resultado sea más corto. Ajustado a un plan, su rival fue efectivo e implacable. Los de Pizzi fueron desprolijos para defender y esa ventaja hoy en día la capitaliza hasta el que menos recursos tiene. 

 


 

 

Si usted vio los primeros diez minutos de partido imaginó que la noche de Racing tendría otro final. Un equipo que precisaba cambiar la imagen tras la tarde aferrada al cero en el Monumental, salió decidido a atacar.  En ese inicio tuvo la intención de pararse más adelante, con los laterales más liberados, Miranda y Piatti como organizadores y la compañía de Maggi para Copetti. Pero esa ilusión duró hasta que Godoy Cruz se acomodó al partido. Cuando el equipo del Gallego Méndez salió de ese apuro se empezó a sentir a gusto con el partido. Leyó donde y como lastimar a un equipo que se defendió de manera precaria e inocente, todo lo contrario a lo que había hecho siete días antes.
 
El resultado puede sonar exagerado si se detiene el análisis en las llegadas que cada uno tuvo en el arco contrario. Pero cuando se desglosa ese desarrollo se encuentran las razones de porque este equipo perdió a pesar de crear varias situaciones. Desde la noche fatídica de Leonardo Sigali en la conducción hasta las limitaciones para defender con espacios de Joaquín Novillo o Kevin Gutiérrez. Ajustado a su plan, Godoy Cruz se acomodó para defender y llevar a Racing a que dejara esos caminos para llegar a Gabriel Arias. Cada pérdida de la Academia se transformó en un ataque mendocino.
 
El primer gol a la salida de una pelota parada tradujo en ventaja el dominio Tombino. El segundo, también del guaraní Colman, castigó el desorden defensivo de Racing. Ambos centrales separados entre sí a más de 30 metros, Novillo puesto a correr con todo un campo por detrás y Arias apresurando su salida. Todo lo razonable que había sido ante River la semana pasada el equipo de Pizzi lo desconoció esta noche. Volvió a defender mal (sobre todo el costado de Sigali y Domínguez), se pasaron la pelota mal otra vez en distancias cortas y fue frágil para jugar ante un rival de menor relieve.
 
Asomó la vergüenza en el último cuarto del primer tiempo y con empuje fue arrinconando al visitante contra su arco. Sin opciones de gol claras, con centros o la búsqueda de Copetti, extrañamente encajonado a la banda izquierda. El avance más claro fue ese pase de Piatti para que Maggi vaya de cara al gol, pero el chico no logró cambiar la marcha. Sólo cuando el ex San Lorenzo estuvo activo Racing tuvo cierta lucidez. Fabricio Domínguez y Eugenio Mena no pesaron y todo dependía del entusiasta Tomás Chancalay, acreedor de más minutos en cancha de los que hasta aquí parece merecer.
 
La Academia trasladó ese empuje al segundo tiempo. Mas velocidad en los pases para atacar, pero la claridad no es compatible con el apuro. Desaparecido Gutiérrez de los inicios de jugada, el camino se abreviaba en Miranda o Piatti para dar comienzo a los avances, con Godoy Cruz compactado en su campo y a la espera de ubicar a Ojeda o Ramírez en el primer pase. Antes de los 20 y por un error del Damián Pérez que dejó corto un pase descontó Chancalay. Con Lorenzo Melgarejo en cancha por Maggi, Racing volvió al plan de postear con Copetti y avanzar.
 
Cuando el empuje era más fuerte, con Mena ya de extremo y Domínguez puesto a atacar, Racing tuvo su chance. El ingreso de Matías Rojas corrió a Piatti a la izquierda y desde ahí el ex Chacarita participó más, leyó la diagonal de Copetti pero el ex Rafaela no tuvo fuerza para vencer a Espíndola. De ahí al 3 a 1 fue un abrir y cerrar de ojos. Otra pérdida del 10 sobre la derecha, donde tiene que acomodarse siempre para ponerse la cancha de frente, y la contra para el golazo de Tomás Badaloni. Se repite el concepto para no quedarse sólo con la chapa del resultado: cada error, pérdida o licencia de la Academia fue facturada por Godoy Cruz.
 
El descuento de Darío Cvitanich puso aspiraciones de empate sobre el cierre. Con todo el equipo volcado en ataque una mala entrega dejaba al Tomba de cara al cuarto y así fue. Godoy Cruz no perdonó ningún paso en falso de Racing esta noche. El equipo de Juan Antonio Pizzi no jugó bien, fue desprolijo, quiso sacarse de encima la imagen de tacaño de la semana pasada y mostrar que no es aquella versión de Núñez. Pero olvidó algo básico: aún no está para darse el lujo de no seguir trabajando los partidos, ni ante rivales que se presume inferiores.
 
Esta racha de cinco sin perder se cortó en el momento menos indicado, una semana antes del clásico. Esa secuencia de cuatro triunfos y un empate tuvo más valor estadístico que contenido para respaldarla. Hoy, que al menos generó situaciones de gol y se quiso mostrar más generoso perdió. Pizzi deberá resolver la continuidad en el equipo de futbolistas que aún en un contexto de triunfos no se soltaron y ya tuvieron más minutos de los que son mecedores. El sábado no hay lugar para una noche tan generosa.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella 
Publicado en Partidos
Domingo, 28 Marzo 2021 21:07

Empate trabajado

Empate en cero para River y Racing en el estadio Monumental. Con los antecedentes inmediatos tan frescos entre estos dos equipos, Juan Antonio Pizzi no quiso correr el riesgo y ajustó todas las líneas. El esfuerzo por no otorgarle espacios al equipo de Marcelo Gallardo tuvo sus frutos en la faceta defensiva, aunque esta tarea privara al equipo de imaginación para atacar cuando recuperaba la pelota. Con todo, aplicado partido del conjunto académico en un escenario adverso en lo previo.

 


 

 

Seguramente el plan de Pizzi tuvo una lectura más abarcativa del juego. Habrá imaginado el entrenador de la Academia un tiempo de repliegue para interrumpir las líneas de pase Millonarias, entre otras virtudes, y el despegue para atacar ante cada recuperación de los suyos. En ese contexto el equipo se compactó lo más que pudo y no dio canales por el sector central. A contramano de lo imaginado no hubo tres centrales para iniciar sino un 1-4-1-4-1. Esa distribución pobló geográficamente la zona defensiva para no otorgarle a River tiempo en donde juntar pases y progresar perfilados al arco visitante.
 
Gabriel Arias al arco tras su ausencia por covid fue la primera novedad. Juan Cáceres, Leonardo Sigali , Joaquín Novillo y Eugenio Mena la línea de cuatro defensiva. Kevin Gutiérrez se paró delante de ellos para que no hubiera zona liberada a espaldas de los volantes de Racing. De derecha a izquierda Fabricio Domínguez., Leonel Miranda, Ignacio Piatti y Tomás Chancalay. La idea, superada la fase defensiva de contención, era explotar las salidas del ex Colón por izquierda o el despegue de Piatti para leer los caminos hacia Armani. Pocas veces pudo en ese primer tiempo darle ejecución a esa idea.
 
Mas allá de esto fue muy aplicado el trabajo defensivo de Racing. Correcto primer tiempo de Cáceres trabajando a Matías Suárez y de Kevin Gutiérrez animándose en algunos momentos a dar pasos hacia adelante. Cuando River entró en esa pesadumbre por no poder darle continuidad al juego y generar situaciones de gol, los de Pizzi fortalecieron su postura corporal. Le quedaba lejos igual el arco de Franco Armani y salvo por alguna pelota parada no hubo aproximaciones. Contenido el local lejos de Gabriel Arias e incapaz de asomarse al arco local la visita, el primer tiempo se fue sin pena ni gloria.
 
El segundo tiempo se vio alterado con la temprana expulsión de Cáceres tras dos infracciones a Suárez. Allí Racing reforzó su postura con el ingreso de Iván Pillud por Piatti. La misión de no dejarle facilidades a River para llegar hasta Arias no claudicó, Sigali y Novillo achicaron siempre a las espaldas de los volantes y por afuera no tuvieron libertades para despegar Vigo o Casco. Encajonado Borré, sin claridad De la Cruz, quedaba esperar alguna salida rápida para atacar, pero este equipo aún no tiene la suficiente lucidez para lastimar cuando tiene la oportunidad.
 
La pelota parada fue la única vía para atacar a River. Podría haber sucedido en dos o tres recuperaciones en la zona central pero la ejecución a la hora de tomar decisiones no ayudó. Primero Chancalay pateando al arco con dos compañeros como opción de pase en el primer tiempo y luego Lovera no dejando correr la pelota para Rojas sobre el final del partido. Nada más para destacar ofensivamente, pero sin soslayar que el equipo cortó la cadena de goleadas en contra versus este rival y acumula su cuarto partido por Copa de la Liga con el arco en cero.
 
Pasado el escenario más complejo por los antecedentes cercanos y teniendo en cuenta la racha de juegos ganados más este empate, queda por espera que ahora el equipo encuentre los caminos para comenzar a soltarse y aportarle minutos de mejor juego a esta secuencia de partidos. La Academia se mantiene en puestos expectantes y eso que todavía no logra perforar la confianza de propios y extraños. Ojalá este sea el punto de partida.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
Publicado en Partidos
Miércoles, 17 Marzo 2021 23:23

Al borde del abismo

Racing le ganó 3 a 1 a Sportivo Belgrano de San Francisco y se metió en los 16vos de final de la Copa Argentina. Fue con suspenso el pasaje a la próxima ronda tras otro partido sin señales de evolución en lo colectivo, con rendimientos individuales que espantan a propios y extraños. Digno trabajo del equipo cordobés que llegó sin partidos oficiales en el año y con algunos amistosos para ablandar previo a este juego. Pizzi deberá trabajar y mucho para convencer a sus futbolistas de que en el corto plazo podrán encontrar respuestas a un presente que no cautiva.

 


 

De todas las ideas que los dirigentes argentinos tuvieron, la Copa Argentina es acaso la más descollante de los últimos años. Equipos de todas las categorías se miden en duelos mano a mano, a partido único y en escenarios neutrales. 90 minutos que emparejan por ese día las historias de futbolistas de diversas procedencias. Ya sabe Racing lo que es padecer ante estos rivales, sin embargo, hasta los 40 minutos del segundo tiempo se estaba quedando afuera por el gol de Martín Arguello, que durante la pandemia les dio una mano a sus viejos en la verdulería para salir adelante en estos tiempos distópicos. ¿Por qué se salvó del papelón? Pase y lea.
 
Esta clase de partidos a Racing le traen dolores de cabeza hace un par de ediciones. Boca Unidos de Corrientes, Sarmiento de Resistencia o Tristán Suárez antes. La displicencia para afrontar estos duelos es recurrente. Con otros nombres, pero la misma tendencia, sufrir ante equipos del Federal A, con apenas cinco semanas de entrenamiento y en plena formación. Ver a futbolistas como Mauricio Martínez o Matías Rojas (por citar dos más antiguos) penar ante pares de menor relieve, asusta a futuro. El entrenador toma decisiones que van y vienen en su comportamiento y el desconcierto abunda.
 
La Academia presentó un equipo que sugería ataque. Kevin Gutiérrez de volante central detrás de Tomás Chancalay, Aníbal Moreno y Matías Rojas. Lorenzo Melgarejo de atacante con Enzo Copetti y dos laterales altos: Fabricio Domínguez y Eugenio Mena. El Verde fue quién jugó el partido que quiso, el que imaginó Martelotto. Darle a los de Pizzi la opción de que conduzca Novillo o sean lanzamientos largos al ex Rafaela para atacar. Lo tuvo el 9 pero definió cruzado. Mas allá de eso, sólo con centros inquietó a León en ese primer tiempo. 
 
Inconexo en la mitad de la cancha, con pases sin riesgo y compañeros que se alejaban de quien tenía le pelota, para Racing fue un suplicio ese tiempo. Si el 10 juega de costado y sólo da pases para atrás, si los laterales se paran alto sin dar sorpresa y nadie ataca los espacios, es lógico que en el campo se vea otro partido difícil de digerir para el público. No hay sorpresa, la convivencia en el campo es protocolar, sin romper los esquemas y con la lógica consecuencia de caer en los envíos largos para el sacrificado Copetti. 
 
El gol de Arguello a los 11 del complemento desnudó todas las precariedades de este equipo. Con la pelota en su poder otra vez decidió mal, retrocedió peor y el despeje de Martínez le quedó servido al volante cordobés que definió fuerte y rasante al palo derecho de Matías Tagliamonte. Casi como una situación que todos imaginaban por el desarrollo del partido y los antecedentes de un equipo que no despierta confianza.
 
De allí hasta el gol del empate a los 40 minutos sólo hubo empuje y arrestos individuales. Pizzi amontonó gente metiendo cambios de corte ofensivo. Lovera, Piatti, Maggi y Fértoli adentro. Dos olvidados que asomaron como salvadores. Centros y apuro para defender algo del honor ante un rival que agotó dos cambios en el primer tiempo por lesión y las oportunidades de cambio a los 25 del complemento. Aguantó hasta donde pudo y eso fue hasta el empate del capitán Martínez. Después lo dio vuelta Copetti tras pase de Maggi y lo cerró Fértoli con una gran definición.
 
No hay elementos colectivos ni individuales para resaltar más allá de otro aporte goleador de Fértoli y el buen estreno de Tagliamonte, Quizás darle méritos otra vez a Copetti por su vergüenza y ganas, la voluntad de Maggi para seguir sumando minutos cualitativos y poco más. Es difícil que en el corto plazo este presente cambie. Habrá que juntar paciencia para lo que viene porque desde el banco tampoco surgen soluciones más allá de algunos cambios que le brindan cierto crédito. 
 
Racing estuvo a cinco minutos de un papelón mayúsculo. La duda es si postergó sus dilemas para más adelante o tomó nota de otro partido exasperante.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
 
Publicado en Partidos

CONSIGNA DEL DIA: El técnico piensa que puede revertir la situación, ¿en qué creés que se apoya para afirmar esto? 

Publicado en Últimos Programas
Viernes, 05 Marzo 2021 00:40

Sin equivalencias

Derrota categórica de Racing en la final de la Supercopa 2019 disputada en la provincia de Santiago del Estero. Mas allá de algunos pasajes donde el tanteador establecía paridad o un resultado corto, era cuestión de despejar esa barrera de incertidumbre para encontrarse con la realidad de ambos. Un plantel armado para ganar todo, pelear cada competencia, contra otro que duró lo que pudo sostenerse a tiro del partido. Para la Academia esta caída es un castigo a la planificación institucional y deportiva imaginada desde hace un par de meses a esta parte.

 


 

 

Dante Panzeri escribió en 1967 "Fútbol, dinámica de lo impensado". Anoche en el estadio Madre de Ciudades el River de Marcelo Gallardo dejó de lado todo eso y realizó lo que, en la previa, o como suelen decir en el boxeo, las apuestas, marcaban de ante mano. Destruyó la moral de Racing con paciencia, esperando a que su retador bajara la guardia y lo noqueó sin atenuantes. La excusa que tuvo el equipo de Juan Antonio Pizzi para mantenerse 30 minutos en partido fueron los lanzamientos largos de Leonardo Sigali para Enzo Copetti. Esa fue la estrategia toda la noche, mientras duró el partido, para sacarle tiempo a la verdad. La diferencia entre uno y otro es abismal.
 
Es cierto que mientras el partido fue tal, durante el 0 a 0 e incluso en algunos tramos posteriores al gol de Rafael Santos Borré, Racing se las ingenió para visitar el área de Franco Armani. Aquel remate inicial de Matías Rojas o el tiro en el palo de Tomas Chancalay fueron espejismos dentro de un desierto de fútbol. Racing dependió exclusivamente de la voluntad de Copetti para forzar duelos aéreos, pivotar para que algún compañero respalde esos lanzamientos largos y sortear la línea de presión que River imprime en la zona media con sus delanteros o los volantes ofensivos. 
 
Racing estuvo mal conformado desde los nombres elegidos para iniciar. Y no es de anoche esto. Desde su arribo Pizzi insiste con un medio campo fuera de época. La convivencia de Nery Domínguez, Leonel Miranda y Matías Rojas es insostenible. Tres futbolistas de andar pesado, sin perfil defensivo para colaborar en aquél rubro cuando el equipo no tiene la pelota. Para colmo, si el entrenador imaginó jugar largo y por arriba, aún más grave es la lectura previa. Todo lo opuesto a su rival, que pone en cancha futbolistas dinámicos, inteligentes y con alto porcentaje de acertadas tomas de decisiones. 
 
Es tan errado el camino hasta aquí de Juan Antonio Pizzi que apenas metió dos variantes en el complemento para darle otra calidad ofensiva al equipo desarmó todo y River no le dio tiempo de acomodarse al nuevo plan de juego. Darío Cvitanich e Ignacio Piatti entraron y el partido se terminó con el gol de Julián Álvarez. Ese golpe al mentón frágil, desprotegido e inocente fue letal y en cinco minutos De La Cruz, Miranda en contra y Suárez castigaron sin piedad a un equipo que otra vez se hace una sombre en una cita importante. 
 
Es alarmante que en tan breve lapso de tiempo un ciclo ya tenga la espada de Damocles encima. Es el cuarto partido de Juan Antonio Pizzi al frente del primer equipo, pero se precipitan las malas lecturas previas, las elecciones de futbolistas que siguen sin dar señales de vida y el recambio que no parece estar a la altura de los acontecimientos. Quizás haya sido el escenario más sincero el de anoche para un club que se auto boicoteó en menos de dos meses. Aquí no hay excepciones en la carga de responsabilidades.
 
Un ejemplo que viste de cuerpo entero esta cuestión: el goleador del ciclo anterior, Lorenzo Melgarejo, juega de tres. Matías Suarez se paró toda la noche allí. Todos, usted lector, Gallardo y los neutrales lo vimos. De La Cruz jugó en la zona geográfica a espaldas de Nery, entrando y saliendo para que Borré también cultivara en esa zona. Todos dieron cuenta de esos dos defectos de Racing menos el entrenador.
 
El partido fue tal hasta que ese segundo gol cayó. Racing no pudo ni supo nunca como imaginar los caminos hacia el arco de Armani, más allá de aquella idea inicial de apostar un pleno a Copetti. Ese presunto orden para no otorgarle espacios a River era tenso, con la clara certeza de que ante el primer pasillo por donde encontrara su línea de pase el equipo de Gallardo rompería la paridad. 
 
Será tiempo de cambiar rápido el chip porque el lunes se viene Rosario Central por la Liga local y esto no da tiempo para lamentos. Pero si Pizzi no da señales de comprender que hay algunos ciclos cumplidos y situaciones que él mismo deberá revisar, los plazos se empezarán a acortar también para él entrenador. No hay nada hasta aquí, más que algunos esfuerzos individuales, que invite a confiar en un cambio radical a corto plazo.
 
Paolo Cella
 
info@esperanzaracinguista.com
 
@Paolo_Cella
 
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Opinión

Un grito que los expone

Opina:

Los cuatro triunfos al hilo maquillaron la situación. A Pizzi no lo quieren aquellos quienes lo eligieron. Aunque Ruben Capria lo designó, debió pasar por la aprobación de Blanco y compañía. Godoy Cruz, el mas goleado y a quién mas…

Próximo Partido

Racing Club vs Independiente - Fecha 9

Equipo 1


Sábado, 10 Abril 2021

21hs


Árbitro: Mauro Vigliano

TV: Racing 24 Radio Online

Torneo: Copa Liga Profesional 2021

Equipo 2

Último Partido

Tabla de Posiciones

 

# Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
1 Colon 20 8 6 2 0 15 2 +13
2 Banfield 13 8 3 4 1 10 7 +3
3 River Plate 12 8 3 3 2 12 5 +7
4 Estudiantes (LP) 12 8 3 3 2 12 8 +4
5 Central Cba (SdE) 12 8 3 3 2 12 10 +2
6 Racing Club 12 8 3 3 2 8 8 0
7 San Lorenzo 11 8 3 2 3 8 10 -2
8 Godoy Cruz 11 8 3 2 3 13 17 -4
9 Argentinos 10 8 3 1 4 7 8 -1
10 Rosario Central 9 8 2 3 3 8 12 -4
11 Aldosivi 8 8 2 2 4 11 12 -1
12 Platense 8 8 2 2 4 5 10 -5
13 Arsenal 2 8 0 2 6 4 17 -13

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