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Paolo Cella

Paolo Cella

Periodista Deportivo

Martes, 15 Junio 2021 19:48

Con los brazos abiertos

La sola mención de su nombre despierta atención. La agenda puede alterarse de forma absoluta cuando en el mundo Racing surge la posibilidad de un retorno. Mas allá de su salida, que aún parece cercana y para algunos sin terminar de entender por completo, la situación pone de manifiesto todos los sentidos académicos. Lisandro López no pasa ni pasará desapercibido por nadie en Avellaneda. Entendiendo el contexto y las razones de este rumor, es posible analizar los beneficios de un regreso mas. Quién todo lo dio, con aciertos y errores, pero siempre frontal y sin esconder su sentir, siempre tendrá las puertas abiertas para volver. Comprender su rol, acompañar y ser respetuosos, la mejor forma de caminar a la par. 
 

 
La vida le anda jugando una mala pasada al ex capitán de Racing. El último gran referente decidió mudarse a la MLS para iniciar un nuevo camino tras dar todo de sí en la Academia. La pérdida de su padre y otra situación personal que lo aqueja en la actualidad lo llevaron a terminar su contrato antes de poder darle recorrido a su estadía en el Atlanta United de Gabriel Heinze. Sin pensar en el retiro aún, pero con la necesidad de estar cerca de los suyos para transitar este momento doloroso de su vida, Lisandro López evalúa, o eso se ha dejado trascender, la posibilidad de permanecer en el país por al menos seis meses. Racing, su casa deportiva, debe y tiene que ofrecer su rol de acompañante. 
 
Lisandro nunca fue un futbolista que escondiera su sentir. Cada entrevista o conferencia de prensa fue un punto y aparte en la vida de Racing. Si hablaba dejaba contenido para ponerle relieve al momento. Su voz despertaba reflexiones más allá del campo de juego. Con precisión ayudaba a entender la realidad de cada día y dentro del campo ejercía el rol con la misma rigurosidad. Pocas veces un semblante era tan expresivo para poder decodificar como se sentía un futbolista. Con virtudes y aciertos el capitán siempre marco el pulso, condujo al plantel y se manifestó abiertamente sin esconder nada de lo que pensaba. No había entre líneas, sólo sinceridad. Como la que expresó el día de su salida, al confesar que si no estaba al 100% no podía seguir en Racing. 
 
El club debe ofrecerle la posibilidad de sumarse al plantel. Si su intención es seguir jugando al fútbol y quedarse en el país, es menester que Víctor Blanco, Rubén Capria y Juan Antonio Pizzi lo convoquen. Comprendiendo que deberá ponerse a punto mental y físicamente, habrá que rodearlo de afecto y respetar los tiempos de un posible regreso. Pero siempre con la premisa de darle espacio para emprender un camino de contención que el club debe darle a un referente como él. Desde lo deportivo sería un aporte muy importante para el plantel, desprovisto de esa voz de mando reflexiva que podría ordenar almas ansiosas de notoriedad, que crecen al calor de las apresuradas redes sociales. Tomando ese punto de partida, la reconstrucción de una identidad algo desdibujada por falta de referentes, su regreso sumaría cualitativamente.
 
Quedará resolver los asuntos más importantes de su vida personal para luego sí dar rienda a la posibilidad concreta de un regreso en estos parámetros. Será Racing quien más deba darle a Lisandro que lo que él pueda brindar en el corto plazo. Pero aquellos que soñamos con un club que forje (y vaya si lo hizo en estos años) un sentido de pertenencia firme y extendido en el tiempo, debe rescatar a sus emblemas cuando más lo necesiten. A partir de ahí, ordenando lo más urgente de su cotidianidad, que empiece a convivir con los lugares que más pueden rescatar a la mente cuando esta abrumada por el dolor. Tomarse esos tiempos para escapar, aunque mas no sea unos minutos, del sufrimiento que a cualquiera de los mortales invade cuando los seres queridos sufren.
 
Luego llegará el tiempo de empezar a diagramar lo deportivo, acomodar la sabiduría que aún perdura en Lisandro al molde del equipo que el entrenador prefiera para darle más herramientas con las cuales construir un camino juntos, que para ambas partes aporte soluciones. Ya había mostrado Licha en los ciclos de Coudet y Beccacece que el paso del tiempo le quitó físico, pero no lucidez. En un fútbol argentino que no descarta a los más grandes, todavía podría dar soluciones un futbolista como Lisandro López. 
 
Con respeto, comprendiendo el momento y respaldando cualquiera sea su decisión final, las puertas de Racing siempre deben estar abiertas para esta clase de personas. Cuando él decida si es o no el momento ahí debe estar Racing para brindarle toda su estructura como contención. Dentro o fuera del campo, trotando en el Tita o el estadio. Sin presiones, acompañando el camino que Lisandro crea más acertado, pero a la par. Brindando la misma cuota de calidad que él supo dar como profesional, el club debe responder en consecuencia.  
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
 
Sábado, 05 Junio 2021 22:22

Difícil digerir este papelón

Hay muchas maneras de perder una final aun siendo superado por el rival, pero ninguna despertará tanta vergüenza como la que sucedió en San Juan ante Colón. Racing caminó la cancha en el estadio del Bicentenario y eso es imposible de digerir. Pero sería también injusto desconocer que este equipo llegó a la final sin más atributos que sostener el cero y depender de alguna corrida de sus delanteros. Creer que un par de partidos aceptables o buenos son suficientes es tapar el sol con la mano.


 

En todo el semestre fue difícil ver a jugar a Racing. El equipo nunca tuvo atributos colectivos suficientes para descifrar a que juega. Apenas una racha de partidos sobre el final invitaron a creer que se estaba encaminando algo. Desde la solidez defensiva comenzó perfilar un once titular y los resultados lo empujaron hacia la etapa de definición. Pero jamás tomó ese combustible para crecer colectivamente. Pareció aferrarse a esa idea de apostar al cero y estirar los partidos.

Claro que tuvo méritos para llegar a la final de la Copa de la Liga. Pero fue cada vez que tuvo el agua al cuello. Como si precisara aflorar su instinto de supervivencia, tomó impulso ante Colón y San Lorenzo en fase regular para seguir con vida. Después se acomodó al libreto ante Vélez y Boca para asumirse inferior y jugar como mejor le quedaba. En Liniers tuvo algo más de audacia que ante el Xeneize pero terminó por apostar a las manos de Arias en los penales.

Ante Colón jamás pareció comprender el momento ni el lugar que estaba atravesando. Una final no puede jugarse nunca como lo hizo Racing. El equipo de Pizzi caminó el partido. Desde el arranque se notaron las posturas de uno y otro. Y si bien fueron desarrollos distintos, la Academia dio pena otra vez en una final como ante River. En Santiago del Estero por la Supercopa Argentina fue también una derrota dolorosa que deja heridas difíciles de sanar. El paliativo es la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores y encima por delante del candidato San Pablo.

Pero todos esos asuntos postergados por los resultados se derrumban ante derrotas tan categóricas. Una final en la que los jugadores de Racing parecieron paralizados. Un entrenador que repitió el equipo como si todos los partidos fueran iguales. Casi como esperando que transcurrieran los 90 minutos y el alargue de ser necesario. Sin ideas y con la dependencia absoluta de alguna corrida de Chancalay o Copettti. Uno intentó, el otro se perdió en esa imagen de lucha y entrega que para un delantero no alcanza. Sirvió para meterse en el equipo pero no le sirve a él.

Este ciclo no tuvo partidos descollantes pero si algunos para destacar por contexto, momento de la competición  o calidad en su desarrollo: San Pablo en Avellaneda, Sporting Cristal en Perú, San Lorenzo y no más. Tres en 25 presentaciones. Algunos destacaran los siete partidos con la valla invicta y está bien. Esa es una parte del juego. Pero se olvidó de la otra. Quedó a merced de voluntades sueltas en el campo o la experiencia de futbolistas que ya no están para más de 60/0 minutos: Piatti o Cvitanich.

Racing dejó pasar otra oportunidad de sumar una estrella. Pero la forma en la que lo hizo derrumba lo poco bueno que se había conseguido. Claro que hay méritos en un equipo finalista porque por algo se llegó hasta allí. Pero perder así, sin patear al arco ni entender el momento es vergonzoso. No hay que tener miedo de ponerle el rótulo a esta derrota en la final: un papelón.

O reaccionan rápido y buscan soluciones urgentes en la pretemporada para que el funcionamiento aparezca o lo que viene dependerá otra vez de la lotería de los penales o los momentos individuales.

PD: No están exentos los dirigentes, pero será material de análisis en otro momento.

Paolo Cella

@EspeRacinguista

@Paolo_Cella

 

Miércoles, 19 Mayo 2021 20:37

Liberado

El ciclo de Juan Antonio Pizzi a tomado un curso impensado hasta hace un mes atrás. De aquella imagen viral tras las rejas del vestuario en Sarandí a esta clasificación anticipada a los octavos de final de la Copa Libertadores. En el medio todas las operaciones posibles para desgastarlo y parte de su responsabilidad en la gestión del equipo. Los resultados acomodaron las cosas y quizás le permitan seguir creciendo, pero no hay que olvidar el turbulento viaje que sufrió Racing. Los humores extremos no pueden moldear la forma de un equipo de fútbol. Aún quedan asuntos por resolver y culpas que asumir, sobre todo de quienes conducen el club.

 


 

El 18 de abril, apenas un mes atrás, la cámara de televisión captó la imagen de Juan Antonio Pizzi detrás de las rejas de una ventana del vestuario visitante de Arsenal de Sarandí. Iban 40 minutos del primer tiempo, la Academia perdía por 2 a 1 ante el peor equipo en los registros (por aquél entonces) del campeonato local. Tras discutir con Fernando Espinoza el árbitro lo expulsó y el entrenador de Racing se marchó al vestuario desde donde observó el final de esa primera etapa y el resto del partido. Su equipo estaba jugando peor que mal y venía dando señales de no querer mejorar ni siquiera en la faceta actitudinal. Las redes sociales, caldo de cultivo de muchas decisiones y trinchera para dar sin mostrar la cara, estallaron en memes alusivos al presente del equipo y esa postal otoñal.
 
Hoy el presente del equipo es otro y los memes en las redes sociales también. Incluso el off the record dirigencial también se apartó de la agenda. Clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores a falta de una fecha y con serias chances de hacerlo como primero en su grupo, Racing ahora tiene por delante la semifinal de la Copa de la Liga ante Boca. Este escenario era solo posible en el convencimiento del cuerpo técnico, los futbolistas y aquellos quienes entienden que los equipos precisan tiempo para empezar a dar respuestas. Racing no brilla, pero en los últimos cinco partidos al menos mostró una postura que no era habitual. Compitió ante rivales que le proponían distintos desafíos y los sacó adelante. Colón, San Pablo dos veces, San Lorenzo y Vélez fueron las unidades de medida que Pizzi y el equipo sortearon favorablemente.
 
Los extremos son moneda corriente en las redes sociales. Pero para aquellos quienes conducen los destinos de un club debería ser un ejercicio cotidiano contenerse ante un traspié y no exagerar en la victoria. Es cierto que este equipo tardó en darle forma a algo parecido a un funcionamiento colectivo y los rendimientos individuales de muchos futbolistas atentaron contra ello. También el entrenador gestionó con errores. Pero fue desleal, como bien dijo Pizzi, el ataque sistemático hacia su trabajo cada vez que el equipo perdía un partido. Por más dolorosa o fea que sea la derrota, nadie merece semejante operativo de acoso y derribo, desgastando para minar la confianza de un técnico, al que eligieron hace menos de cinco meses, para que renuncie.
 
Aun así, habiendo ordenado los números y manteniéndose en los tres frentes activo, al Racing de Pizzi le falta para terminar de ser un equipo confiable. La mayor virtud de este plantel y el cuerpo técnico fue tomar todo lo malo que se decía como combustible para empezar recorrer su camino. Desde el orden defensivo y la eficacia en ataque la Academia pudo trascender los escenarios más conflictivos y está en competencia en cada uno de los torneos que disputa. Si este es el punto de partida todos deberán aportar su granito de arena para no repetir los días tumultuosos de hace poco.
 
Es imprescindible que aquellas personas que manejan el fútbol profesional de Racing prescindan de su necesidad de salir siempre en la foto y entender que el protagonismo es de los futbolistas y el entrenador. La comunicación no puede circular por las vías cloacales del off the record. El asesor Rubén Capria debe asumir su rol con mayor presencia de ser necesario y ser quien hable cuando haga falta. El resto está para gestionar otras áreas. Nadie cuelga el poster de un dirigente. 
 
Ojalá estos eventos acontecidos permitan realizar una autocrítica severa y sincera para poner un manto de serenidad y permitir seguir trabajando con tranquilidad. Habrá momentos de mayor estabilidad o días complejos, el equipo podrá jugar mejor o peor, pero es imprescindible que se dejen de lado los comportamientos egoístas, sobre todo de quienes han quedado expuestos en estos días: los dirigentes. 
 
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
Miércoles, 14 Abril 2021 23:54

No le sobra nada

Racing le ganó por penales a San Martín de San Juan y avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina. Tras ponerse en ventaja por dos a cero el partido se encaminaba al pasaje tranquilo y el correr de los minutos, pero este equipo no es confiable y por eso en apenas cinco minutos todas las pesadillas de esta competencia se hicieron presentes. En el día del arquero Gabriel Arias se vistió de bombero para salvar a Pizzi y sus compañeros del papelón. Otro juego sin rendimientos que animen a imaginar una evolución colectiva.

 


 

 

Esta competencia le ha dado a Racing una serie de cachetazos de esos que lo dejaron herido. Eliminaciones vergonzosas ante rivales de dos o tres categorías menores. Tristán Suarez, Sarmiento de Resistencia o Boca Unidos de Corrientes. San Martín de San Juan advirtió que Racing no es un equipo consolidado y que más allá de la chapa de conjunto grande, presenta debilidades que de ser explotadas equiparan fuerzas. El verdinegro de Paulo Ferrari no se condicionó por la diferencia de categoría y salvo ese lapso entre el gol de Enzo Copetti y el descuento de Matías Giménez siempre estuvo en partido.
 
Juan Antonio Pizzi rotó, pero insistió en el parado táctico. Ratificó a Eugenio Mena como volante por izquierda, le dio minutos a Iván Pillud y Mauricio Martínez en defensa y ubicó a Matías Rojas como interno al lado de Kevin Gutiérrez. Fabricio Domínguez fue el volante por derecha y Lorenzo Melgarejo jugó detrás del nueve. Cuando la Academia no tenía la pelota el equipo se armaba desde el 1-4-1-4-1. Cambios que no aportaron saltos cualitativos y tampoco le presentaron actuaciones al entrenador que le despierten inquietudes respecto a la competencia interna.
 
De discreto a malo fue el primer tiempo de Racing que soló alteró la paz del arquero Cozzani con ese cabezazo de Melgarejo al palo. De inmediato respondió el rival con un remate de Lucas Campana que Arias despejó con solvencia, previo pique de la pelota. Mientras el equipo de Pizzi era lento en el inicio de sus intervalos de posesión, San Martín se agrupaba para no darle canales de pase. A un equipo que no goza de ingenio para crear situaciones y aún no replica movimientos que perfilen los ataques más favorables, el bloque de dos líneas de cuatro lo perturba y ralentiza sus ataques.
 
Así la única alternativa para llegar al gol fue la pelota parada. Tras una falta sobre la derecha a Pillud, Rojas envío la pelota al área y Martínez la empujó al gol. Sin resoluciones colectivas para lastimar a los sanjuaninos, Racing acudió a la pelota detenida para abrir el marcador. De ahí al final de ese primer tiempo el juego siguió espeso, con un campo irregular, cada pase precisaba de dos tiempos para controlar. Sobre el cierre San Martín apretó, pero solo los centros de Pablo Ruiz generaban algo de preocupación.
 
Para el segundo tiempo el partido mantuvo el ritmo de los primeros 45 minutos. Racing con la intención de fortalecer su progresión en el campo y los de Ferrari debatiendo esa posesión, sin temor a jugar con los centrales adelantados ni laterales subidos. El gol de Copetti, tras una serie prologada de toques, inaudita situación de este ciclo, pareció sentenciar el partido. Pizzi empezó a hacer cambios para dosificar esfuerzos ante la inminente serie de partidos consecutivos y Racing comenzó a ser displicente en sus traslados y pases. Un equipo que todavía no ofrece garantías de sustentabilidad se mostraba suficiente sin sobrarle nada.
 
Ferrari movió el banco para despabilar a su tropa y en tres minutos pasó de la eliminación sentenciada a creer en el milagro. Primero Giménez y luego Rescaldani, ante otro yerro de Martínez, le pusieron un manto de realidad a un equipo que no tiene aún estatura para cuidar nada ni aflojar un ápice de su conducta. Los penales que atajó Gabriel Arias evitaron un papelón más en la Copa Argentina. En el día del arquero, más de uno deberá darle crédito a Arias. 
 
Pizzi tiene mucha tarea por delante. El equipo no muestra evoluciones colectivas y la rotación no despertó entusiasmo en nombres que venían viendo todo desde afuera. Arrancan las semanas más complejas de competencia y Racing precisa a todos. Urge la aparición de una idea y rendimientos que empujen hacia arriba, que contagien. Así no hay mucho margen de error.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
 
Domingo, 11 Abril 2021 00:44

Saldando deudas del pasado

Triunfo de Racing por 1 a 0 en el clásico de Avellaneda. Tercer éxito consecutivo ante el rival de siempre para acomodarse en una zona donde todos los equipos están apretados en puntos excepto Colón, el líder. Sin jugar bien, pero al menos posicionándose con más actitud que fútbol, el equipo de Juan Antonio Pizzi sacó adelante un partido complejo por la lluvia y los antecedentes cercanos. Si después de un triunfo así no aparecen las soluciones a las carencias de juego, será difícil resolver un andar que tiene como defecto esa cuestión tan necesaria para ser competitivo.

 


 

Contrario a todo lo especulado en la previa Racing paró un equipo raro en nombres y posiciones, teniendo en cuenta las características de cada uno de sus futbolistas. Con Gabriel Arias en el arco, Pizzi eligió a Juan Cáceres, Nery Domínguez, Joaquín Novillo y Lucas Orban como defensores. La novedad fue Eugenio Mena como volante por izquierda, para presentar cuatro volantes. Tomás Chancalay a la derecha y por el centro Kevin Gutiérrez y Leonel Miranda. Maximiliano Lovera y Enzo Copetti fueron los atacantes. Racing no puso un esquema espejo para enfrentar a su rival, sino que fue más clásico, aún con las posiciones forzadas de algunos jugadores.
 
El primer tiempo fue malo en serio. Dos equipos con temores por sus antecedentes cercanos, ajustados a un plan rígido y sin lugar para las sorpresas. Racing jugó pensando en anular la principal virtud del equipo de Julio César Falcioni: la explosión de Sebastián Palacios y Jonathan Menéndez. Por eso Mena para jugar el duelo ante Bustos y que Orban custodiara al extremo ex Talleres. Del otro lado Cáceres pendiente del "Tucu". Cada jugador tuvo su rol defensivo y es así que las piernas, puestas a correr para atrás, le quitan frescura al jugador para pensar a la hora de atacar.
 
A Racing le quedó lejos el arco de Milton Álvarez, Enzo Copetti rodeado por tres centrales y sin compañía era presa fácil. Para colmo, los dos volantes ofensivos de la Academia competían para ver quién tomaba peores decisiones. Chancalay y Lovera no han dado hasta aquí razones para entender su presencia en el equipo. Sólo el entrenador conoce los motivos de su preferencia por ellos. El ex Central toca cuando debe conducir y se la guarda cuando debe pasarla. El ex Colón no resuelve en función de la relevancia que le da el técnico. Así, Racing fue profundo cuando Mena desbordó o Cáceres rompió por derecha. Ambos laterales completaron un buen partido.
 
Los dolores de cabeza en ese primer tiempo fueron los esperados. En el presupuesto estaba que la visita esperaría una pérdida para atacar. La única opción clara fue tras ese pase mal dado de Gutiérrez, repetido en cada uno de sus juegos, que permitió la conducción de Silvio Romero y el pase para Menéndez que definió de zurda afuera ante el achique de Arias y el cierre presuroso de Orban. No es novedad que el rival de hoy desea estas situaciones para atacar. Por eso, esos pases, anunciados, mal preparados y con tendencia al error son un riesgo. 
 
El segundo tiempo Racing tuvo otra postura corporal, si se permite la descripción para disimular carencias y maquillar lo apretado de un rendimiento colectivo que no fluye. Cáceres y Mena siguieron ensanchando al equipo y cada vez que pasaron al ataque le ganaron los duelos a Togni y Bustos. Miranda y Gutiérrez tuvieron la pelota porque el rival no presiona en esa zona y así, sin ser un canto al virtuosismo, la Academia jugó casi todo el segundo tiempo en campo visitante. Con las limitaciones antes mencionadas en la conducción de la pelota, pero al menos dejando en claro que quería los tres puntos.
 
El partido empezó a hacerse más desprolijo por la lluvia y un campo que si bien aguanto la lluvia ya estaba pesado, las piernas tenían acumulados minutos muy tensos y era complejo resolver en tan poco espacio. Arias fue un espectador de lujo y el equipo iba, sin ideas, pero empujaba. Lorenzo Melgarejo por Orban para buscar desequilibrio junto a Mena. Centros cruzados que no encontraban receptores y los desbordes de Cáceres que el equipo no finalizaba. Iván Maggi adentro para acompañar a Copetti y ver si esos minutos que siempre tiene seguían aportando soluciones.
 
El final no tuvo desperdicio. Inexplicable penal sancionado por Mauro Vigliano, de esos que Racing padeció durante tanto tiempo. No hubo falta de Barreto a Maggi pero a Enzo Copetti no le importó. Minuto 50 de partido y a Racing le dieron un penal de esos que en la era del todo pasa sufría en contra. Gol y final. Tercer clásico al hilo que sirve para trepar en la tabla. Los triunfos de Estudiantes y San Lorenzo le pusieron más presión al duelo barrial y pudo sumar de a tres.
 
El equipo gana, pero aún no da evidencias de cuál es la idea de su entrenador. Suma y avanza casilleros, pero no tiene rendimientos que lo hagan estable, confiable o permitan entender el porqué de las decisiones de Juan Antonio Pizzi. Ojalá esta victoria suelte las tensiones y permita empezar a jugar mejor.
 
Bajo la lluvia y en el último minuto. Sigue lloviendo, no guarden los paraguas.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella
Martes, 06 Abril 2021 11:54

Un grito que los expone

Los cuatro triunfos al hilo maquillaron la situación. A Pizzi no lo quieren aquellos quienes lo eligieron. Aunque Ruben Capria lo designó, debió pasar por la aprobación de Blanco y compañía. Godoy Cruz, el mas goleado y a quién mas le llegan, le puso un freno a esa serie de victorias. Y afloraron los viejos resquemores para el entrenador. Un grito desubicado, miradas cruzadas y el papelón. Así anda Racing en tiempos de pandemia y previo al clásico. Los mandas a espiar y tocan timbre. 
 

 
 
Finalizado el primer tiempo en el que Godoy Cruz le ganaba 2 a 0 a Racing el domingo en el Cilindro, se escuchó el grito: "Copetti de 9, ponelo de 9". Ese allegado, privilegiado asistente en tiempos de restricciones, no hizo mas que exponer la matriz de conducción que eligió Víctor Blanco para estos cuatro años de gestión que tiene por delante.Hoy este grito, ayer la irrupción en el vestuario (vedado a jugadores y cuerpo técnico) por otro dirigente y podrían seguir los ejemplos.
 
Este modo de llevar adelante las cosas no es de ahora. Hace unos días salió un podcast de Nicolás Rotnitzky para Big Data Sports sobre los días de Diego Milito y su Secretaría Técnica en Racing. Cómo ese grupo de trabajo encabezado por el ex futbolista de Racing, y en conjunto con el entrenador del fútbol profesional y juvenil, se encargaban de perfilar futbolistas según las características que el club necesitaba. Para el presente y el futuro, previendo lo inmediato y lo no tanto, para achicar el margen de error y no depender del "ojo" de uno o dos dirigentes, algún representante amigo que acerque su cartera de ofertas y tender puentes hacia el futuro, con un club mas previsible, evolutivo.
 
Si ese dirigente o allegado hubiera visto los partidos de Atlético de Rafaela en donde Enzo Copetti hizo dupla con Claudio Bieler, un ex Racing encima, se hubiera percatado de como jugó el actual atacante de la Academia bajo las órdenes de Walter Otta. Eso hacía la Secretaria Técnica, entre otras cosas. Mirar fútbol, de aquí y de allá, de primera ,segunda y tercera división, sudamericanos, etc, para conocer y reunir datos, analizarlos, debatirlos y decidir en función de un rumbo fijado. Pero el camino elegido fue otro. 
 
La Secretaría Técnica no era infalible. Aclarado esto para no herir susceptibilidades, el plan de trabajo trazado era novedoso y puso a Racing un par de pasos adelante en gestión deportiva. La idea era continuar aún sin Milito, quién siempre aclaro esto, para dejarle al club un método poco explorado en estar tierras pero saludable para la estabilidad deportiva y financiera de la institución.
 
La estructura de trabajo era lo sustancial para Racing. Tener mas de un par de ojos o un celular amigo para conducir un proyecto deportivo. A García, Fernández, Jiménez, Blanco, Torres o Chiodini, quién sea, les pasó factura el levitar que da aferrarse a un cargo o sentirse con el derecho a vociferar lo que quieran, desprovistos de la jerarquía que el cargo les da. Todo mientras los socios miran por televisión el festival de La Guardia de Allegados. Esto no es exclusivo de Racing pero aquí nos importa la Academia.
 
Tras años donde los medios y muchos hinchas ponderaron al ex jugador devenido en Secretario Técnico, las miserias asomaron y empezaron a dinamitar el día a día. Esto fue tan evidente que previo al clásico, al ex entrenador Sebastián Beccacece, un dirigente le dijo que no estaba capacitado para dirigir a Racing. Porque no lo eligieron ellos sino Milito.
 
Se sintieron excluidos porque el fútbol profesional no era manejado por ellos, acreedores de los votos, pero que están de paso indefectiblemente. Blanco, equilibrista al extremo, ya no tuvo margen de persuasión y Milito expuso las cartas. El Presidente pudo elegir y lo hizo. Se quedó con la vieja estirpe dirigencial, los dueños del espacio, los que no aceptan voces que fijen rumbos novedosos, mas acordes a los tiempos que corren.
 
Enzo Copetti jugó 65 partidos en Atlético de Rafaela. Conviritó 11 goles entre 2016 y 2020. Esos gritos se reparten entre el torneo de la Primera Nacional (6), Copa Argentina (1) y Copa Santa Fe (4). Tal vez, si hubieran mantenido la estructura de trabajo que tenía la Secretaria Técnica en vez de medirse el tamaño de su ego, se evitarían pasar estos papelones. 
 
Por favor, pónganse las medias del mismo color, no vaya a ser cosa que se peguen a ustedes mismos.
 
Paolo Cella
 
@EspeRacinguista
 
@Paolo_Cella

 

Opinión

Un presidente en apuros

Opina:

Tras especular con un interinato hasta diciembre de 2021 con Claudio Úbeda al frente del equipo para tomarse tiempo de elegir la opción más potable, Víctor Blanco no esperó al próximo cabildo abierto en Avellaneda y contrató un entrenador. Fernando…

Próximo Partido

Fecha 18

Equipo 1


Sábado, 23 Octubre 2021

20:15


Árbitro: Dario Herrera

TV: Youtube: Esperanza Racinguista

Torneo: Torneo Socios

Equipo 2

Último Partido

No levanta cabeza
Torneo: Torneo Socios 2021

Equipo 1
Equipo 2

Último Programa

Tabla de Posiciones

 

# Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
1 River Plate 30 14 9 3 2 28 11 +17
2 Talleres (C) 29 14 9 2 3 22 13 +9
3 Estudiantes (LP) 26 15 7 5 3 24 15 +9
4 Lanus 26 14 8 2 4 24 20 +4
5
 
Velez
24 15 6 6 3 21 11 +10
6 Independiente 23 14 6 5 3 16 13 +3
7 Huracan 22 15 5 7 3 12 9 +3
8 Godoy Cruz 21 14 6 3 5 25 20 +5
9 Argentinos 21 14 5 6 3 12 8 +4
10 Boca Juniors 21 14 5 6 3 12 10 +2
11 Colon 20 14 5 5 4 10 15 -5
12 Racing Club 19 14 4 7 3 11 7 +4
13 Def y Justicia 18 14 4 6 4 16 12 +4
14 Union 18 15 5 3 7 15 20 -5
15 Rosario Central 17 15 5 2 8 20 21 -1
16 San Lorenzo 17 14 4 5 5 12 15 -3
17 Gimnasia (LP) 17 14 4 5 5 11 15 -4
18 Platense 16 15 3 7 5 17 19 -2
19 Sarmiento (J) 16 14 4 4 6 12 16 -4
20
 
Newells
16 15 4 4 7 16 22 -6
21 Atl Tucuman 16 14 4 4 6 12 18 -6
22 Patronato 15 14 3 6 5 10 14 -4
23 Banfield 14 14 2 8 4 10 13 -3
24 Aldosivi 13 14 4 1 9 16 26 -10
25 Central Cba (SdE) 11 15 2 5 8 15 22 -7
26 Arsenal 11 14 2 5 7 6 20 -14

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